El Buscador de la Ciudad Perdida- Libro de Poemas Gratis

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

El Buscador de la Ciudad Perdida
El Buscador de la Ciudad Perdida

Julio Mauricio Pacheco Polanco, nació en el Puerto Bravo de Mollendo en octubre de 1971, en el sur de Perú. Es Rebelde, Contestatario y Nihilista. Radica en la ciudad de Arequipa. Tiene 7 libros publicados, El viejo libro del cuero de mamut (2004), Los cantos de la maldición (2005), Los derroteros de la soledad (2010), La brevedad en el tiempo (2011), Cuando Venus jugó a ser perversa (2014), Historias de amor y sexo (2015), Especulaciones sobre la conveniencia (2016). Su visión del mundo es propuesta a través de la literatura utilizando a ésta como una herramienta para mejorarlo. Julio Mauricio, considera su compromiso con el ser humano como un deber que debe ser plasmado en sus escritos; Pacheco Polanco, escribe para los que necesitan respuestas, para los buscadores, para los que avizoran otra realidad, para los que aún seguimos siendo ilusos, sin ser ignorantes, pero muy firmes en nuestros claros propósitos de alcanzarnos dentro del mundo, es decir, encontrarnos y saber quiénes somos realmente.

EL GRITO

Es que todo está putamente jodido, ser indiferentes es lo peor que le pueda pasar al ser humano. Ser hombre es alzar la voz, encarar lo que está mal, sin miedos, sin ninguna duda. Rebélate contra lo que está mal, es tu deber. Nunca permitas que te humillen por nada. Lucha por tu libertad hasta las últimas consecuencias. Nadie tiene derecho a arrancarte tus sueños, nadie tiene derecho a callarte. El mundo puede ser distinto, puede ser otro si los verdaderos guías aparecen en tu vida y te saben aconsejar de lo que es correcto, de lo que es el practicar el bien. Hay demasiada maldad y corrupción en el mundo como para ignorar que todos nos necesitamos entre todos. Las injusticias se ven diariamente. Nunca cedas ante las intenciones malas. Y si estás solo, totalmente solo, sé más fuerte, más fuerte que todo lo que está a tu alrededor. Patalea, grita, vocifera con toda tu furia, abrázate con más fuerza a tus ideales, grítalo en plena calle, que todos te escuchen, si es posible protesta desnudo en plenas plazas, pero nunca dejes que te roben tu vida. Busca la manera correcta para acercarte a lo que te has propuesto, y no te olvides de los que realmente necesiten de tu ayuda. Despierta en el corazón de los demás lo que ha muerto hace tiempo en base a decepciones o engaños. Lo que sientes ahora, lo siente todo el mundo, esa vieja cólera donde nuestros derechos se ven avasallados constantemente y el ser humano es ninguneado. Nunca bajes los brazos, no permitas que el día acabe sin que hayas persistido en lo que crees es justo y no vulnera en sus derechos a los humildes, a los que siendo héroes auténticos, bregan, insisten, no se rinden. La vida es algo tan breve, algo tan efímero. No sabemos con certeza si Dios existe, no sabemos de qué lado está La Ley o la Justicia, solo encontramos soledad en el mundo, y la vida es un aliento que se va demasiado rápido, por ello, lee sobre derecho, infórmate cómo defenderte, trata de hacerte amigo de personas buenas que sepan orientarte cuando más solo te encuentres, no discutas con quienes están corrompidos, hazte amigo de los que luchan en tu lucha, de los que han recorrido caminos similares y detestan la maldad y aún añoran un mundo mejor. Y si solo silencio encuentras en tu camino, y si no hay nadie con quien compartir las penas, y si has sido traicionado por todos, y si tienes muchas razones para creer que todo está perdido, ¡pelea con más rigor, con más fuerza! El mundo no tiene derecho a cambiarte, a hacerte vil como los demás. Sé más fuerte en ese momento, sé más íntegro y enfréntate contra todo una vez más. No. No estás peleado contra el mundo. Es el mundo el que está mal. Si crees en el honor, si crees en la dignidad, si quieres saber qué es la Libertad, si apuestas por la verdad, si sientes que todos somos iguales, si dentro de ti sientes que todos debemos ser fraternos, si observas que el mundo necesita un cambio, que tus brazos cansados y tus pasos que ya no son veloces, no se han visto mellados por lo que hay en tu corazón, entonces, ¡sigue, insiste! De nada vale la riqueza o los lujos, si todo ha sido conseguido en base a estafas, robos o fraudes. Escucha una vez más tu voz interior, y recuerda, recuerda siempre, no elegimos lo que vivimos, no elegimos nuestras luchas, pero estamos dentro de ellas, quieras o no, así es el mundo, está en ti ser parte de lo que destruye a las personas y al mundo, o elevarte, alzarte, una y otra vez, desde donde sea, no solo para pedir justicia, sino para no desistir de tus legítimos derechos a ser feliz, a tener una vida propia, a no ser maltratado. Tienes derecho a ser amado, a ser respetado, a ser querido, a tener una familia, a que tus hijos sean respetados, cuidados, queridos, a que no les hagan daño, a que entre todos sean tratados como hermanos. Por ello, sé feroz. La vida es un aliento tan breve, no se trata del miedo, llegado el momento perdemos el miedo, se trata del derecho a vivir, a entender que el compromiso es de todos, que la lucha por un mundo mejor no es de unos cuantos. Por eso, si sientes que tienes muchas razones para creer que debes rendirte, recuérdate en tus años mozos cuando eras brioso e invencible, así es tu corazón, así son tus manos y así deben ser tus pensamientos siempre. Aleja de ti las vanidades y lo corrupto. Aleja de ti la codicia y la angurria, más vale el amor de los que te quieren, que el sucio dinero. Y por sobre todas las cosas, cuando te quiebres, ten por seguro siempre que el ser que hay dentro de ti, reaccionará y no desistirá. No hay otra manera para vivir para los que nacieron en medio de territorios donde la lucha existió desde siempre. Y lee, pero no novelitas ni poemas, lee sobre los Derechos Humanos, Los Derechos de la Persona, lee sobre todo aquello que te sea útil para defenderte dentro del mundo. La poesía puede ser buena si te ayuda a defenderte de los que quieran callarte. Y sigue firme, así sea desde la soledad, el mundo está lleno de millones de personas solas, esperando siempre algo cada mañana, como tú, como yo, como todos.

LA MALDICIÓN DE LA MUSA

¡Oh, pequeño ser que escribes con frenesí!

¿Ya has encontrado las palabras para explicarte mejor?

Estás enfrentado contra el mundo

Y nos vienes a hablar otra vez de soledad.

¿Supiste en la hora de los imposibles

Del amor que te cautivó tanto y ahora vociferas

En imprecaciones por tener el corazón dinamitado?

¿Qué ojo precioso descubre el alba

Antes de llenarse de saber o razón

Para cerrarse y errar en santa locura

Por lo horripilante que es lo visto?

¡Oh, pequeño ser entre miles de millones,

Haces de la palabra esfuerzos para nuestro deleite

Mientras que tus noches son sueños tercos en vigilia

Que combaten contra la muerte!

Te han arrancado los versos más célebres

Y ahora sabes qué es el ingenio, el talento

O lo que otros llaman: inteligencia, entendimiento.

¿Podrás con tus versos alcanzar la paz

Cuando llegue el tiempo de las ascuas

Y el juicio del pueblo, antes que te hagas hombre?

¡Oh, pequeño ser que escribes con frenesí,

En tu mesa hay una pluma al lado de muchos cuadernos,

Un sueño hecho pedazos

Y cientos de esperanzas a las cuales no renuncias!

Yo te hablaré de la noche del mundo,

De los laberintos en las ciudades del oro,

Del granuja, el ladrón y los homúnculos,

Te hablaré de las horas donde vales menos que un pan,

De las felonías sin preguntar nunca por qué,

De la muchacha que te amó con locura

Y con otro se fue por su fortuna.

¿Volverás tus ojos sobre la Luna para saber si allí estamos todos?

¿O descalzo en rodillas rezaras a Nuestro Señor

Por entender su pasión como sacrificio?

¡Oh, pequeño ser que has sido tocado

Para la gracia del verbo y los solitarios que leen mucho!

Ella te ha visto a los ojos,

¡Ella ha traspasado tu alma con sus infinitos ojos!

Eres palabra escrita en sangre, con lágrimas jamás pedidas,

Días donde lo insoportable te arrancará

Los mejores poemas nunca antes leídos.

¡Oh, pequeño ser que ignoras qué son los laureles!

Escribes y escribes sin saber cómo es la derrota de los invencibles,

¿Nos darás la oración necesitada

Antes de perder la razón, cuando ya nada es tolerable?

Porque nos ha pasado a todos

Cuando la hora suprema nos asaltó temblando en un rincón,

Cuando recién entendimos qué era ser Poeta,

Y de este oficio a rabiar maldijimos

Sin saber que a ella honrábamos,

¡A la Musa!

CANCIÓN PARA LA MUCHACHA QUE NO ENTIENDE LA TRISTEZA

Atenta muchacha ante el tedio de las tres de la tarde

Sé que los domingos sin amor son quebrantos donde el tiempo nos derrota.

Atenta muchacha que habrá ocasión para anhelar y para sentir

Yo sé que el pueblo tiene pocas oportunidades para el amor

Que el silencio son cientos de libros y mucha vida por vivir.

¿Has meditado ya bastante bajo las estrellas, ansiosa de experiencias?

A tu puerta nadie golpea mientras sientes a los días iguales

Sin la novedad de los transmundanos que buscan el destino en otras ciudades,

Volverás tras tus pasos la noche cuando ya todo sea conocido

Y en extrañeza, la piel que fue tersa, cansada de amor pida paz.

Atenta muchacha cuyos ojos aún no se han estrellado contra el mar

Ni cuyo corazón ha entendido el cantar de los perdidos,

Las lágrimas de amor que hacen perder los pasos sin querer detenerse.

¿Podrás con las calles cuando empieces a huir y el pecho sea inmenso?

Todo lo que es intenso es entendido solo desde la intensidad,

Dices que las novelas que a tus manos llegan nada te dicen,

Preciosa es la juventud carente de vivencias, hecha para creer una sola vez.

Cuando la rosa sea algo común, de días donde el sexo parezca todo menos amor

Cuando las sábanas y los encajes rojos te digan basta

Cuando en tu voz palpiten viejas oraciones liberadas desde la montaña más alta

Cuando quieras otra vez ser libre,

Atenta muchacha, las tres de la tarde son plácidas para los pacíficos,

Pero hay que llenarse de guerras para saber apreciarlas

¿Te molesta el tiempo, no?

Descuida que es veloz y no pide permiso

Y se lo lleva todo, se lo lleva todo.

TODO EMPEZÓ UNA MAÑANA DE INVIERNO FRENTE AL MAR, HACE MUCHOS AÑOS

Y aprenderás a ser más fuerte

Aún siendo todo más difícil de lo que puedas aguantar.

Las derrotas son sabiduría

Para volver a empezar,

Y esto lo entenderás cuando sonrías frente a tus sueños realizados.

Cuando comprendas el arrepentimiento de las gentes

Mirarás con otros ojos a los que perseveran

A los que no se rinden.

Hay un filtro donde acceden los buenos

Antes de que en sus manos

Los destinos se mezclen con el poder;

Si fuiste apartado para ser un ignorante

Agradece por todo el mal del cual te protegieron;

El día y la noche tiene su lección

Cuando no dejas de crecer,

Si llegan a ti y en tu obstinación

Tu afán permanece, a pesar de haber rabiado

Ofuscado por quienes solo quieren verte herido,

Respira como lo saben hacer los que siguen siendo correctos,

No sabes cómo es la noche de los desgraciados

Ni cómo llegó el pan a su mesa

Cuando se enfrentan a sí mismos

Y vociferan maldiciones que nadie escucha,

Porque la paz interior no es excusable

A todos se puede mentir, menos a uno mismo.

Y aprenderás a ser más fuerte

Desde el misterio inexpugnable de tu soledad

Esa inspiración que exalta la existencia

Y cobra sentido cuando se trata de indignaciones,

Debes entender que tu brillo el vil lo quiere

Y comprarlo podría una y mil veces,

Y si así lo hiciere, inmerecido lo siente

La farsa es un espectáculo muy triste

Son trofeos estrellados contra el espejo,

Esos reconocimientos que no te interesan

Y que el truhan persigue desesperadamente

Para espantar el olor a mierda que lleva.

¿Ya has escrito la frase del mundo

Que aún no ha sido pronunciada?

Nuestras voces pueden explicarlo todo

Pero en la atmósfera hay algo que flota

Y en el verbo del Poeta recién se entiende.

Conténtate a ti mismo después de haber conquistado tu imposible,

No es necesario ahondar en detalles a todo el mundo,

Todos vamos tras marchas diferentes pero juntos

Y nada es tan ajeno que no se sepa,

Entiende que una alegría en el humilde que triunfó

Despierta el vigor de los que están por desistir

Y a eso se le reconoce como verdadera fama

Así sigas siendo un ignorante

Y de nada te enteres de lo que a tu alrededor suceda.

Bien o mal, ya estamos en este mundo

Y como somos diferentes uno de cada quien

Ningún camino se parece

Ni son válidas tampoco las comparaciones.

No sabemos adónde vamos

Quizá la vida sea eso

Un transcurrir no resuelto donde muchas cosas pasan.

Y si pecases en la vanidad de los retóricos

Esos artilugios donde muere la justicia

Y para otros empeños sirva la palabra

De solo algo estarás seguro en toda tu vida,

Hay tanta diferencia entre los que siguen un fiel propósito

Y los que al terminar el día solo cuentan billetes

Con lo cual podrán comprar todo

Más nunca la pasión de los íntegros,

Los que no cruzaron la línea.

DEL DESTINO Y LO IMPOSIBLE

¿Qué te ha hecho pensar que no puedes?

¿Quién te ha hecho creer que no mereces tus sueños?

¿Dónde, en qué parte del mundo dice: está prohibido tener metas?

¿Quién te dijo que Dios es cruel y que nos dio la vida

Para contemplarla y solo padecerla?

¿Qué malvado intelectual se regocijó con este malsano pensamiento?

¿Qué pensamiento dentro de ti te pone límites y te dice que no puedes?

¿En qué momento has dudado de lo que hay dentro de ti?

Primeramente, ¿sabes hasta dónde puedes llegar?

¿Has hecho el intento de saber quién hay dentro de ti?

¿Por qué no miras todo lo que está a tu alrededor?

¿No todo es obra del ser humano?

¿No es la ciencia nuestra?

¿No es la música prodigio del hombre mismo?

¿Te has preguntado cómo el conocimiento sostiene a los estadios?

¿Quién te dijo que nuestra tecnología no es producto de nuestra inteligencia?

¿Por qué habría de temer al tiempo si somos solo una brevedad?

Te vuelvo a preguntar

¿Quién te ha hecho pensar que no puedes?

Y si al llegar la noche, tú, joven lector

Temes a la vida, ¿no te has puesto a pensar en las empresas imposibles

De las cuales el mundo está logrado y hecho?

¿Y si te digo que te necesitan más que a mí, a ti?

¿Y si te digo que tu aliento fue siempre esperado para mejorar al mundo?

Que quizás en tu canción que ahora compones, lograses salvar una vida

O que en ese poema, lograses ayudar a encontrar a alguien en este mundo?

¿Y si tu respuesta como filósofo aportase lo que siempre espero la civilización humana?

¿Y si lo que como médico en tus descubrimientos, fuesen el antídoto esperado

Para curar esas terribles enfermedades que son incurables?

¿Y si en tus cálculos de matemático, otra visión de la esfera tuviésemos?

Dime muchacho que aún no sabes quién hay dentro de ti

¿No has pensado que eres más útil y valioso de lo crees?

¿No sabes que el mundo siempre te ha esperado?

¿No es tu voz lo que necesitamos todos para enfrentar el día a día?

¿Y quién te dijo que tenemos que vivir llenos de temor con la idea del futuro?

La vida es tan fugaz estimado lector

Es tan breve el sueño

Tan repentino el estar y tan fulminante el ya no existir.

Por ello,

Sea el sueño que tengas

¡Aduéñate de él con toda tu energía!

Atrévete a hacer realidad tu imposible

Cruza con vehemencia las sendas del destino

Y persigue con locura lo que crees nadie antes ha logrado

Porque para eso has venido a este mundo.

¡Eres el milagro esperado que Dios atento ha orado para todos!

Y sigue, sigue en tu propósito

Que la muerte no te alcance con arrepentimientos

Que la noche no te llegue con tristezas

Que las horas sean en ti solo la pasión de los tercos

Que cada segundo en ti sea tu vocación

Porque los calendarios son cosas tan vanas y rápidas

Y el esfuerzo el laurel de los que comprendieron que no todo es dinero en esta vida

Que hay ilusiones mayores

Donde el mundo cobra su verdadera magnitud

Donde sí hay espacio para la magnitud de tus anhelos,

Porque si no lo sabías estimado joven lector

El mundo es grande, porque hombres grandes lo hicieron

Más allá de sus errores, más allá del pesimismo y las guerras

Que los desaciertos solo saben de ausencias y silencios,

Y eso en la historia está escrito con vergüenza

Mas no para nuestro desaliento

Sino, para recordarnos, que todos estamos comprometidos con la misma causa

¿Sabes de qué causa te hablo desde aquí en este ahora?

¡Del mundo estimado joven lector!

¡Del mundo!

¡Logra entonces lo imposible,

Porque todo lo que nos rodea alguna vez fue imposible!

Y en esta estancia, en este seguir avanzando

Tus sueños son los imposibles a lograr

Como está lograda la tecnología y la ciencia

Como está lograda la vida, a pesar de todo, a pesar de todo,

Porque aún seguimos aquí

Y mayor respuesta no te puedo dar

Cuando quiero hablarte de lo que debes lograr.

EL AMOR ERAN MUCHACHAS CORRIENDO POR EL MUNDO COMO POR PRADOS INMENSOS

¡Maldita sea!

No te perdono que me hayas robado la muchacha que tanto amé,

No te reclamo por las noches de intensa pasión,

Ni de todas las razones que ellas me dieron para ser intensamente feliz

En medio de incertidumbres donde hasta el más fuerte pierde.

Eso fue el amor ante mi extrañeza,

La pena que hace romper los espejos en mil pedazos,

Las nostalgias de cuando eras rubia

Cuando bailabas sobre las mesas y todos disfrutábamos contigo,

Como cuando eras capaz de ser loca y así nos enamorabas a todos.

¡Tanto tiempo entre guerras de sexos!

Tanto tiempo que hemos perdido

Todo el tiempo que son las tardes cuando se repite mantras para que el pasado no despierte.

Y te sabías Diosa, y eso nos exaltaba elevándonos hasta los últimos cielos,

¡Eso era la vida, eso era lo buscado por todos!

La fe eran unos labios rosados y todas las calles y bares

Donde éramos música y risa fresca.

Más allá del sexo, eras inocencia y descubrimiento constante,

Las flores que poblaban al mundo,

Los sueños de todos los muchachos que te amábamos.

Podías elegir dónde despertar y todo se te era perdonado,

Tu verbo era tan contundente como tus ojos derrotándonos a todos.

Un beso tuyo en el lecho eran libros donde había sabiduría.

¡Qué maldiciones son estás cuando todo se marchó!

Dónde se escondieron los cobardes que solo podían verte

Dónde quedaron los tajos abiertos en la piel de los que se jugaban la vida por ti.

Y avanzar en medio de las calles

Los bulevares, hablar de todo lo que se nos mostraba como nuevo.

Yo te digo muchacha que más allá del tiempo

Donde la tristeza no perdona y la risa falsa se ahoga en los intentos de obviar

Que cuando las playas nos descubrían haciendo el amor

Con los cuerpos ligeros y ágiles,

Furiosos y excitados por el miedo al futuro,

Cuando llorábamos de verdad y valía la pena,

Cuando los ojos brillaban despiadadamente y lo decían todo

Sin saber del alcance de lo que otorgaban a estos pobres hombres

Cuyos días eran entre la fábrica y las horas perdidas para el amor

Los extravíos donde era fácil ser revolucionario,

O desnudarse en plazas repletas de personas cuando los ideales lo demandaban.

¡Yo me rebelo!

Me rebelo ante quien nos ha dado las mejores épocas sin saber nada

Para ahora estar llenos de sabiduría, lo suficiente como para ser sensatos,

Sensatos que medimos las locuras y pintamos canas,

Porque te juro que en nuestros intentos locos de detener el tiempo,

Éste siempre avanzó empujándonos cada vez más

Hacia el mundo donde tiembla la voz,

Donde es necesario el abrazo que renueva la vida,

Algo tan descabellado y común despierta al día,

Como cuando las palabras estaban llenas de errores y futuro,

Como cuando el ojo que todo lo conoce no deparaba en nuestros asombros,

Y la vida era así

¡Y así debió detenerse para siempre!

Porque los muchachos cantaban que querían ser bellos, malditos y nunca llegar a los 30,

Y esto no era ser frívolo,

Era ver las canas de papá, los ojos dulces de mamá recordando los primeros amaneceres.

Pero si con estos dedos jugaba a las canicas y los trompos

Antes que mis manos te descubrieran en los besos que me dijeron que estaba vivo.

¡Maldición que nos consume a todos!

Es inevitable compararse y dejar el ruedo para los muchachos que pueden errar.

En mi mesa hay un vaso con cola negra y a la vista,

Una muchacha de ojos claros que me atemoriza por parecerse a una Venus

Porque sé que a mi edad eso es jugar con la muerte,

Sortear noches inacabables llenas de ansias y celos,

Gastando mis hábiles fuerzas para retenerte como inútilmente se intenta detener a los ríos desbocados.

No, mis ojos siguen creyendo que tras las bellas muchachas que pueblan el mundo

Mi alma sigue teniendo 15 años

Y que aún tengo derecho para morder esos gajos secos de amor,

Esos labios que aún puedo saciar pero no retener,

Otra calle es por donde transito lejos de los vendavales y carnavales de los que estas hecha.

Estos brazos gruesos y fuertes te pueden alzar hasta que alcances el cielo

Pero yo deberé partir mientras tú te quedarás en el apogeo de tu reinado.

¡Yo protesto ante esta felonía!

¿Dime Señor, mi Dios, qué fenómeno es el tiempo que nos hace sabios

Y que nos hace sensatos como para renunciar a las mieles más codiciadas?

¡Detente pues, detente, yo lo clamo, que quiero a esas muchachas detenidas en el tiempo!

¡Detente ante tu propósito desleal a la belleza y no nos quites nada!

¿Dime mi Señor?, ¿por qué es menester perder la juventud?

¿Por qué?

¡Basta de preguntas sensatas!

¡Mecono en mis canas, me voy a por el mundo!

¡Yo quiero vivir!

EL ÁNGEL QUE CUSTODIA

Qué mano detiene los dedos

Ante los ojos que lo han visto todo

Ante los pasos que han trajinado este inmenso mundo.

Quién detiene la mano que está frente al botón

Que a mí me ha abandonado,

Qué ser poderoso en el planeta

Se resiste a apretar el botón

Que con todo acabe.

Qué mano detiene los dedos,

¡Qué mano!

El poema antes de tu momento decisivo

¿Te has preguntado hasta dónde hemos llegado

Los que improntamos desde la soledad este poema?

Has escuchado seguro que este oficio es burdo y sin sentido.

Yo puedo hablarte de mis silencios,

Del largo camino de los hombres que creyeron,

Del mañana anhelado y que aún nos espera a todos.

Podría escribirte el cantar más magnífico,

Pero en mi afán sincero, solo sé de momentos breves,

Y de horas inacabables donde nos desesperamos,

Donde solo pocas veces somos felices.

¿Te has preguntando entonces, por qué perseveramos?

Dirás que los poetas somos hombres equivocados,

Y en ello no te negaré razón alguna,

Pero cuando este poema llegue a ti,

En tu largo buscar,

Sabrás que los libros no cambian al mundo.

Que solo soñamos y débiles ante el orden,

Hemos usado la palabra para no rendirnos.

Quizá estés a punto de hacerlo tú también.

Quizá tu esencia esté dudando,

Y quizá ya sepas de la impotencia de quienes aguardan,

Otros amaneceres, que expresados en sus libros

Han abortado el propósito, y en palabra de boca han quedado.

Porque al igual que yo,

No hemos escrito para estar en estante donde maceran las ideas.

No es casual por ello que lo escrito ahora esté en tus manos.

Que el rededor es inmenso como lo es el miedo

Y el compromiso.

Y si te preguntas por qué un libro no cambia al mundo,

Qué vanos fueron tantos intentos,

Es porque tras nuestro ensueño,

Otras visiones románticas nos hablaban en la encrucijada

Alejados de todo lo que nos rodea,

En ese incesante deseo de cambio.

Porque al igual que tú,

Yo busqué en los libros respuestas que no hallé,

Si acaso este poema lo fuera.

Estoy tan abatido joven lector

Mas no te engañes,

Que en mi sapiencia puedo entender

Este fracaso ante el mundo que no pude darle otra forma.

Y si te preguntas

Si acaso es vano todo lo escrito

Es porque ya has llegado a la más elemental de las preguntas,

Porque he llegado a ti para recordarte

Que un libro no cambia al mundo.

Quizá te llene de inquietudes,

Quizá te robustezca la moral y seas sincero con el cambio,

Porque este sentir es milenario,

Como lo es la soledad.

Como es el diálogo solitario del escritor que habita consigo y su musa.

Porque los maestros hicieron lo posible hasta el final,

Y si bien, al mundo no cambiaron,

Al igual que tú, yo de su saber me hice fuerte

Para contemplar desde mi orilla el océano que tanto anhelé

Para entender que mi cambio fue interior

Y que de todas las batallas libradas que perdí y no fui derrotado,

Como en este momento,

Al igual que tú, compruebo que

Los maestros no se equivocaron,

Porque al señalar la senda de la libertad,

Otros misterios hicieron suyos para ser escritos

Que un libro no cambia al mundo,

Pero te puede salvar en este instante decisivo,

Justo ahora, cuando nada parece valer la pena.

Yo quiero que recuerdes tu mañana.

Yo quiero que esperes tu pasado.

Yo no quiero todo lo que tú quieres,

Yo quiero decirte solo que es posible

Esperar la noche hasta que se canse

Y ver de ella el amanecer de los justos.

Porque tú te preguntarás,

¿Puede un libro cambiar al mundo?

Menesterosa labor de todos que fracasa siempre.

Menesterosa labor que humilla a los dioses

O al hombre de honor.

¡No cedas por ello al momento difícil!

Que desde donde estamos todos los poetas,

Estás tú también.

Que del mundo otros te podrán hablar de mil maneras,

Locos con sanas intenciones

Y letrados verdugos sin piedad.

Que si lo que quieres es el cambio

A tu volver estaremos a lo largo del tiempo esperándote.

No importa si también conoces el fracaso y la infamia.

Todos somos inocentes detrás de nuestras culpas.

¡Aviva entonces el rezo!

Señala el sendero que has elegido

¡Y no temas, es tu sueño el que hace de tu pelea al destino!

Porque al retornar a estos escritos,

Entenderás lo que los maestros me dijeron,

Cuando de la Libertad me hablaron.

El poema final en la Biblioteca

¿Y ahora qué harás?

Todos estos libros fueron tuyos

Las tardes silentes fueron apacibles,

Dulces como el arrullo de tu niñez.

¿No es cierto que este momento no lo elegiste?

¿Qué harás ahora que las calles están pobladas?

¿Escribirás un poema?

No obtuviste todas las respuestas en lo leído.

¿Comprendiste por fin las interminables preguntas escritas por los autores?

¿Y al salir a la calle,

Te unirás a los que sabes un día la espalda han de darte?

¿Qué harás cuando la circunstancia que te exalte

Sea mayor a tu propósito o querer?

¿Sabías de los brazos fuertes del destino?

¿Y si en ademán excelso

La gloria encontrases?

¿Sabes que es efímera como los labios de las mujeres

Que se te entregarán porque eres el que todos dicen que eres?

¿Qué harás cuando tengas la decisión?

Cuando resuelto puedas levantar al pueblo

Y en voz unísona todo pueda ser revertido.

¿Podrás con el escarmiento y tu condena?

Ahora que lees esto,

¿Sabes del precio de cada hombre

Antes de haber cruzado la honorable línea

Donde el pulmón del hombre en tu voz resonará?

¿Te servirán tus recuerdos

De lo que ignoras ahora que el mundo te llama?

¿A qué llamado harás caso?

¿Qué harás cuando en tu grito

Las muchedumbres esperen en ti esa voz que fue callada,

Que es callada siempre?

¿Te retirarás a tu casa y mañana volverás por otro libro,

Lleno de poemas sin musas?

¡Insensato!

A todos nos han llamado,

No puedes evadir la ley del hombre y el mundo.

¿Y ahora qué harás joven lector?

¿Volverte poeta?

EL POEMA QUE TANTO BUSCASTE

porque he escrito

lo que tú quisiste escribir…

Solo he pedido estar frente al ocaso,

Y en ello he sido complacido.

Mi rezo ha cruzado el universo

Y he robado y apartado besos,

Mas nunca he sido sujetado a estar

Mucho más tiempo

De lo que yo haya decidido.

Ha llovido para mí

Cuando he querido fumar un cigarro

Y algunas veces

Otros corazones me han acompañado.

Cuando la noche llegó

Mis manos tocaban el silencio de la carretera

Y mis pensamientos eran solo sueños.

De las cosas que he pedido

En ellas he sido complacido.

El libro preciso yo lo he escrito y,

La canción que escuchas yo la he cantado.

Porque solo pedí estar frente al ocaso,

Un ocaso simple,

Cualquiera,

Donde sea,

Mi propósito ha sido igual de simple.

¡El golpe lo he dado!

Un poema era lo que quería escribir.

Solo pedí estar frente al ocaso,

Para tener algo qué escribir.

Y complacido he escrito,

Algo tan simple como lo inconmensurable,

Inentendible

Inalcanzable para las vanas obstinaciones de

Los que carecieron de la soledad

Que se requiere

Para estar solo frente a un ocaso

Y estar a la vez

Lleno de mundo.

Porque eso pedí,

Y el poema que ahora lees

No solo encierra todo lo que he vivido,

Encierra todo lo que tú buscas

Y que inevitablemente tendrás que conocer

Para saber que las estrellas estuvieron antes para mí

Que la guitarra puede ser maravillosa

Si la melodía intenta decir algo cuerdo, común y

Delirante.

Sé que no he pedido mucho.

Soy de las personas que no piden mucho.

Solo pedí estar frente a un ocaso

Para escribir este poema

Y si soy o no soy,

No tiene importancia.

Que me veo en los ojos de la luna,

Y al embriagarme con mis recuerdos

Pueda recitar la palabra elemental,

No antes ni después,

La que en tu propio verbo proclame

Lo único esencial

Ante tanta banalidad.

¡Existir!

¡Existir!

¡Existir!

Infinitamente existir.

Que eso es un poema,

Frente al ocaso que pedí.

Y en ello fui sumamente complacido,

Muy complacido.

La oración perdida.

Alguien ahora mismo busca lo mismo que tú, pero no se parece a ti.

Alguien ahora mismo se hace las mismas preguntas, pero no cree en el mismo Dios.

Alguien ha cruzado todas las puertas y está angustiado, pero no habla tu mismo idioma.

Alguien quiere amar con la vehemencia propia de los que creen en un siempre, pero no te ama a ti.

Alguien quiere cambiar al mundo y cree en sus convicciones, pero no está de acuerdo contigo, a pesar que tú también quieres cambiar al mundo.

Alguien se marcha definitivamente y quiere decirle adiós a alguien, pero su soledad es distinta a la tuya.

Alguien pelea duramente por su libertad y su grito se reitera a través de la historia, pero no es el mismo grito de los que gobiernan el mundo.

Alguien está orando por su destino en el último minuto, pero el paraíso que le espera no es el mismo que nos prometieron.

Alguien libra su batalla ahora, entre el bien y el mal, y alguien ha pateado el tablero mientras ha renunciado a su credo.

Alguien ríe intensamente y es feliz, contrariamente a lo que sientes mientras lloras.

Alguien ha llegado al final del camino y canta sin que sepamos qué, mientras que muchos esperan iniciar un camino, que nadie tampoco sabe adónde conduce.

Alguien ha visto a Dios, y muchos dicen estar cuerdos y niegan la iluminación.

Alguien ha escrito este poema, y no soy yo sino el torrente de una generación que se expresa a través de mi voz.

QUE NO QUEDE TODO EN SILENCIO

Que no quede todo en silencio

Que los versos no sean solo palabras para el papel

Que nadie a esta hora renuncie a su destino

Que los niños no tengan miedo

Que los ancianos no se sientan solos

Que las ciudades festejen las alegrías perdidas

Que Dios se nos manifieste de una vez y por todas

Que los amos del mundo dejen de jugar con nosotros

Que no quede todo en silencio

Que no quede todo en papel

Que volvamos a ser todos un solo ser

Si acaso lo somos desde nuestro anonimato

Desde el silencio que cargamos.

Que los que nos gobiernan no hagan feria en Perú

Que sean los justos quienes respondan

Que los sueños de los jóvenes no se corrompan

Que los santos conozcan la paz

Que los hambrientos encuentren la justicia

Que el amigo sea rescatado

Y que ese amigo rescatado rescate a otro amigo

Y que el mundo así sea rescatado.

Que las infinitas oraciones sean oídas

Que los más fuertes se levanten

Que la vida sea restituida

Que los que tengan que nacer no conozcan el temor

Y que los que los lleven de la mano también no tengan temor.

Que los libros nos digan la verdad siempre

Y si no la dicen, que empiecen a decirla

Que la voluntad se imponga al fracaso

Y que el ser humano se sienta digno de todo lo que le rodea

Que el universo nos responda ahora quiénes somos

Qué hacemos acá

Que los hombres sabios no engañen

Y los pusilánimes vuelvan a ser los guerreros que fueron

Que cada ser se encuentre en este mundo.

No sé cómo pueda darse todo esto,

Pero si lo he escrito

Es porque es un sentir mundial,

Y en esto no creo que el mundo se equivoque,

No, no lo creo,

No quiero seguir creyendo en que debe haber alguna razón para todo esto

No quiero excusar el dolor de la humanidad

Ni quiero que esto sea solo un poema.

Que esto no quede en silencio

Que no quede en los versos escritos en el papel,

Porque llevamos tiempo esperando esto,

Esperando,

Y que no quede en espera

Todas las respuestas están en todos nosotros

Que no nos gane entonces el silencio,

Que no nos gane.

¡Que el miedo desaparezca, que el amor venza!

DE LO QUE EL HOMBRE SABIO APRENDIÓ EN SU MONTAÑA

El maestro preguntó:

Cómo resolver mil millones de circunstancias

Si fueran necesarias mil millones de respuestas,

Como nadie respondió él acotó,

Así es el mundo de infinito

Justo e injusto a la vez,

¿Por qué entonces unos tendrían que estar contentos y otros no?

¿Si se hizo la Ley para que el pueblo fuese feliz,

Por qué el descontento en el rostro de algunos?

¿Qué poeta se atreve a dar soluciones

Cuando padece su poesía de respuestas para sí mismo?

Solo hemos concluido en extensos tratados de preguntas.

El saber humano es inagotable,

Sin embargo, nuestras ciencias, nuestras artes, no contentan al ser humano

¿No les es suficiente con un Dios crucificado y su evidente pasión?

¿Qué busca ahora el hombre en medio del mundo

Para poder decir: satisfecho estoy?

De los austeros y abnegados pareciera que nada aprendemos

Y de los santos y mártires nada queda en nuestra reflexión, antes de

Ser de carne y hueso y sean las pasiones quienes nos gobiernen.

¡No pareciera!, ¡es el deseo el origen de todo y sin éste, el ser humano no existiría!

¿Has visto maestro por dónde van los pasos de nuestros filósofos

Que se desentienden de la carne y hablan de espiritualidad?

Yo les diría, por qué prohíbes lo que en tu bisoñés aún no dominabas

¡Dejad los errores al hombre!, dejad que aprenda de esa manera

No hay sabio que haya alcanzado su santidad sin antes haber sabido de

Lo que se ha propuesto en Sodoma y Gomorra

¡Dejad que el ser humano elija!, no todos somos iguales y es ruin el

Que condena como el que ignora

Que bien Nuestro Señor ha hablado siempre de la Misericordia

¿No es su mayor virtud el perdonarnos?

¿Por qué entonces sin ser superior haces leña del árbol caído

Si es cuando más te necesita?

Se ha intentado vanamente escribir un Tratado de Ética

Pero ¿no es cierto que de ser escrito

Otro hombre lo borraría para volver a escribirlo de otra forma?

¿Qué contenta entonces al ser humano?

Preguntó el Maestro ante sus discípulos

Y al ver que nadie respondió

Ordenó se celebre con muchachas bellas y bastante vino la llegada de la noche

Y todos olvidaron sus preguntas y quejas.

Dice este hombre sabio y santo de cuya señal todos supimos

Los apartados de estos goces, él lo aclara

Son de su misma naturaleza

Y sus ojos como sus corazones en otra parte están

Estos han de ser de mi especie, dijo, mientras las bacantes danzaban

Y los hombres ebrios eran tan necios como felices.

¿Pedirá alguien cambiar este orden que es imperecedero?

¡Los revolucionarios!, gritó un beodo

A lo que el maestro contestó:

Cuida mucho de tus actos hombre feliz

Que hay alguien que no te entiende

Y desde su soledad otro mundo está pensando

Donde no estés tú.

Yo que me he apartado de estos festejos

He llevado de la mano a la muchacha más tierna

Para recitarle mis poemas y cantarle mis temas de romance

Unos de la Ley del hombre, otras del Amor

Y por un momento he sido tentado en dar la razón a ese maestro

¡Pero hombre soy, y por tanto, la contra doy!

Y por supuesto, el maestro ha sido olvidado.

CONFESIONES PERTINENTES PARA UN JOVEN SUICIDA

Aspira a la vejez,

Que no te ganen los otros sentimientos,

Aspira al cabello cano

Alcanza los ojos que se hacen claros con los años.

No te niegues el abrigo de las noches de la angustia

Ni los amaneceres en las latitudes que te buscan.

Si es necesario: ¡golpea el piso, y hazlo con furia!

Si es necesario ama hasta el hartazgo,

Hasta que la noche tenga sentido,

Hasta que todos los libros que eran necesarios

Hayan sido escritos por ti.

Y libera, vocifera con la intensidad de la juventud

O el temperamento de la madurez

Lo que altere lo que debe ser inalterable: tu destino.

No desmayes hasta que encuentres tu lugar en el mundo,

Es común al principio no saber por qué estamos acá,

Es bien raro el ya saber por qué se está acá.

Eleva tus ojos al firmamento

Y recuerda tus páginas en blanco,

Los años en que querías ser sabio.

Si no has alcanzado el perdón personal,

Jamás podrás entender a los demás.

Y cuando tengas que enfrentarte a ti mismo

En plena locura extrema, recuerda,

No fuiste el primero. Sé que no es fácil,

Pero en el camino nos encontramos

Y dejamos el verbo para unir sombras

Entre caminos que abrimos para fortalecer

A los que pertenecen a nuestra estirpe,

La que no debe desaparecer.

Y canta, danza, descubre al sol en el desierto o detrás de la montaña.

Hay un sagrado misterio en el ideograma,

O en la constancia de la geometría dejada por el agua sobre la piedra.

Yo fui un sueño hecho para ser el testimonio de los guerreros.

No estaré por siempre acá

Y lo que te rodee será probablemente muy distinto a lo que mis ojos ven,

Lo que mis manos tocan,

Pero el ser humano habrá cambiado poco

Y siempre nos encontraremos

Y estaré a tu lado siempre, porque la muchacha que amas

Tal vez un día se marche, o el amigo se pierda como todos nos perdemos

En medio del mundo y la libertad.

Soy el eco de las voces que han escrito con un verbo propio,

Por eso te reitero,

Ansía la vejez,

Ansía con vehemencia o templanza,

Según sea tu vivencia,

Los momentos de la soledad contemplativa,

La época de los recuerdos y la serenidad,

No renuncies ahora a la vida,

El fuego de tus entrañas proviene del inicio de todo,

Que en ti no termine la historia,

Ansía los días de cielo celeste,

Los inviernos apacibles y silentes,

Las melodías de la memoria,

Las hazañas que debes tener,

Todos los labios que también deben recordarte.

Que tus ojos no se priven de lo que el horizonte oculta,

Que el miedo venza en su seducción

Y te entregue el saber de los aventureros.

No te entregues a la muerte si no es acaso en una gesta

O en los brazos de la amada.

Comprende que tu sueño es legítimo

Y que la maldición puede ser vencida.

Y cuando llegue el día en que todo sea eterno,

Cuando tengas que cerrar los ojos cansados,

Recuerda lo que quisiste ser y fuiste,

Porque ése es el propósito,

Ansiar la vejez sonriente

Para exhalar con el objetivo cumplido,

Preciso para estar complacido con la vida.

No hay mayor poema ni igual sentencia

Que el destino elegido consumado.

Ya en el camino comprenderás muchas cosas,

Sabrás de los que cuidaron de ti desde tu consecuencia,

Los que oyeron de tus horripilantes gritos que asustaron a la noche

Y exaltados acudieron ante tu tragedia.

Quizá no lo supiste o sabes aún,

Así se forjan a los héroes,

Los verdaderos hombres,

En el mismo extremo,

Desde lo imposible.

ALGUIEN RECORRE EL CAMINO DE LA ESTRELLA MÁS LEJANA

Dicen que cuando llega la noche

Los trasmundanos buscan la melodía no antes compuesta

Y que en sus anotaciones

Han descubierto el milagro que dieron por perdido

Cuando se rebelaron contra el destino.

Dicen que el ángel vuelve cuando se ha entendido a las estrellas

Y lo que han propuesto los poetas antes de partir.

Dicen que en alguna parte alguien tiene el libro que nunca se acaba de leer

Que hay templos donde se pueden oír los oleajes de todo el mundo

Y donde los ancianos hacen voto de silencio para saber de la paz.

Yo que he recorrido en mis sueños el camino de los que no descansan

En los ojos del mundo he visto un espejo

En los tiempos de la paz

Como en los tiempos de la guerra,

Dicen los que ya recorrieron todo el mundo

Que el amor fue una experiencia imposible que gustosos repetirían

Que donde el mar no llega, una ilusión sueña con alguien frente al mar

Diciendo lo que solo una vez se dice por vez primera.

Los trasmundanos mientras tanto danzan buscando las caravanas de la vida.

Ahora mismo una promesa se cumple y otra se rompe,

Las cartas tiradas de las gitanas arman al destino

¡Y los buscadores insisten, insisten!

EL LOCO

Qué retiene al loco a formar parte de nosotros

Rechazando nuestros cómodos colchones de pluma de ganso

Y las sábanas de seda que nos protegen del frío

Para quedarse postrado en la acera en plena calle

Extasiado en su sonrisa irónica

Dueño aparente de verdades incambiables

Que nos espantan adueñándose del terror

De ver alguien original, de cuyos ojos

Otro mundo ven, tan distinto al nuestro

Donde solo hay tedio y modales serios.

De qué patria vienes, para arrostrarnos nuestro error

Y de manera infame, cantas en lenguas incomprensibles

Mientras tus días se llenan de soledad y fortaleza única.

Qué pensamientos tan intensos y distintos a los propios

Te asemejan a un titán indesmayable

Que porfía en sus delirios sin querer ser un igual.

Yo te he visto complacido, con la barba sucia

Llena de bichos y el cuerpo en carca

Soberano de tu tiempo, desafiante a nuestro orden

Sin necesitar de nadie, dueño de tus silencios

Hermético en lo que sabes, para nuestra ignorante forma de vida

Que tiembla ante tus pasos

Por saberte extranjero, de costumbres nuestras

Donde todo debe ser normal para castigo diario.

¿Soñaste con la noche, bajo el frío del barro

Del cual estamos hechos, con otro origen,

O viste un Dios diferente cuyos paraísos te contentan

Y hacen pobre nuestra sabiduría?

¿Qué te resiste errante de caminos sin ruta entendible a nuestros ojos?

¿Qué palpita en tu pecho en horas sonrientes?

¿Es tu ironía en el rostro nuestro fracaso?

Yo te he visto descansado, tirado en medio de todos,

Y no he dudado en reconocer tu triunfo sobre todos,

Algo sabes que ya hemos olvidado,

Algo te llena mucho más que lo que el mundo nos da

Y en tus ojos reina la soberbia de quien nos repite:

¡Ustedes son los equivocados!

EL BIENAVENTURADO

Y me senté a escribir a las 03:47 a.m.

Las madrugadas son plácidas

Hay una paz intensa en el silencio

Desde mi balcón todo se ve tan tranquilo

Mientras calo un tabaco

Y dejo llenarme por la quietud.

En otros días esto no fue así

Son días que he olvidado

Pero que permanecen debajo de mi piel

Y cuando despiertan

Vuelvo a ser un león que cruje.

De mis determinaciones

Me quedan satisfacciones donde con entereza

Supe descubrir el mundo prometido por los poetas.

El verso era eso,

Una ciudad por hallar

El olor de las páginas llenas de vida

Evocando otras madrugadas

Tratando de imaginar qué sintió el Poeta

Cómo fueron sus circunstancias

Contra qué tuvo que pelear

Cómo fue su soledad

El momento donde fue intensamente feliz

Y el día en que lloró, como todos lloramos.

Las madrugas son plácidas

Llenan el alma con serenidad

Sirven para aproximarse más a uno

No se siente soledad curiosamente

Se siente el universo en las pupilas

Las estrellas repiten una y otra vez mi brevedad

Y complacido escribo contagiado por esta magia

Donde me acerco a la felicidad

Por horas que se van

Para recordarme que aún falta mucho por recorrer

Que el mundo despertará en breve

Y que yo estaré allí otra vez

Llenándome de las verdaderas vivencias,

Para escribirlas para quienes como yo

Hemos aprendido a estar sentados frente a un ordenador

Sin desesperarnos, sin apurarnos,

Dedicados a lo que solo sabemos hacer,

Los que entienden esto

Saben que me refiero a la pasión.

EL NIHILISTA

¡Oh, muchacho de 27 años que buscabas la Libertad!

Extrañabas con vehemencia el color celeste del cielo

Mientras recorrías los pasillos enervado,

Preguntándote qué fue de tus luchas

Quiénes eran esos hombres que a tu lado estaban

Y el fondo habían tocado en esta vida.

¿No soñabas con una patria distinta?

Ignorabas que así fue de cruel la lucha de los que no se rindieron,

Que las estrellas del cielo eran un privilegio

Que los ignorantes no reconocían

Entre noches perdidas y facturas comunes.

Era el miedo, pensabas antes de hacerte hombre

Antes de saber de lo que era ser Poeta.

¿Es así la forma idónea para entender?

Dijiste una mañana cuando postrado sobre la camilla

En una sala de observaciones, todo lo diste por perdido.

¿Sabías que solo entendemos la existencia cuando estamos en el extremo?

¿Alguien te dijo que el intelecto es desarrollado así?

¡Ah, Bardo de auditorios con muchachos entusiastas!

Era normal que te sintieras rebelde

Era normal que contestaras

Que fueras contra todo, sin saber que esto siempre fue así

Que cada generación reclamaba sus propias voces,

Que el viento que sopla en nuestras mejillas necesitaba de héroes

Para en las noches verdaderas, recordarnos por qué luchábamos.

Y así Poeta, se te fue otorgado el entendimiento

Para darnos tus poemas y esclarecernos.

¿No fue así siempre con todos los que escriben?

EL SOLDADITO DE GUERRA

Oye, después de todo, te queda del recuerdo de aquellos días

Cuando perdiste tu bandera, soldadito de guerra,

Cuando creías que nada sería igual, y que nada más importaba.

Ahora estás sentado frente a tu ordenador

Con tu jarra de limonada, escribiendo lo que otros habrían evadido

Con el alcohol y las drogas.

¿Creías que nadie más te amaría, no?

Que habías entregado todo y que eso no había sido suficiente,

Que tu fe en el mundo y las mujeres se había acabado,

Que la vida era una maldición y que no había forma de ser libre,

Libre de aquello que te hizo creer un hombre derrotado,

Alguien que después de haberlo entregado todo

Ya nunca más volvería a ser el mismo.

Hoy, para gloria de todos los soldaditos de guerra

Has verificado que una mujer puede a lo mucho lastimar

Mas nunca destruir a ningún hombre,

Y las noches plácidas que tienes te hacen más grande.

Escribes y escribes, cada vez más cercano a tu sueño,

Mientras contemplas a los que renunciaron a sus sueños

Para ser esclavos de algo que sabes solo es placer.

El amor nunca fue algo más allá que una simple descompensación,

Los placeres los tienes a la mano

Y tu corazón está lleno de paz y felicidad,

Por eso, cuando llega cada noche, recuerdas el soldadito de guerra caído que fuiste

Y das un brindis con tu zumo de limonada,

Alzando nuevamente la bandera, tu bandera,

Dispuesto a volver a empezar.

FILÓSOFO

Cuando estuviste lleno de palabras

Y en las calles mientras caminabas te dabas cuenta que no existías

Cuando pensabas que 36 años no valían nada

Que cualquier camino significaba lo mismo:

Una puerta a tocar,

Alguien que se negaba

Sin nadie con quién conversar.

Y tenías mucho qué decir

Tus búsquedas te condujeron a otros conocimientos

Y eso asustaba a quienes te oían.

Sabías qué querías encontrar

Y lo encontraste,

Pero no había espacio para ti dentro de la ciudad

Estar lleno de palabras y no tener con quién compartirlas

Significó la desesperación,

Tus interrogantes eran tan diferentes al sexo,

Era inútil volver a los libros

Porque inmediatamente volvías a pensar

Y eso era ser como un océano de palabras.

Alguien me dijo que lo tiene todo en la vida

Y que no sabe qué es lo que busca,

Que tiene amor y debería ser feliz.

A mis 36 años la soledad era difícil

No sabía que eso nos pasaba a todos

Que cada quien tenía muchas cosas qué decir

Pero que no había nadie para oír, para entender.

Éramos un millón de habitantes hablando solos en silencio.

LA PÁGINA EN BLANCO

La página en blanco es un día perdido,

Horas donde no hubo labios frescos mordiendo los míos,

Una Luna inmensa al lado de un libro,

La vela consumiéndose mientras crepita el leño

Masticando la llama sonoras vibraciones

Donde descansa el fuego y mis ojos son su espejo.

La página en blanco es una larga calle

Donde alguien se ha descubierto sin rumbo,

Eligiendo entre el insano deseo de amar

O los cuerpos de las muchachas que nunca reclaman nada.

Una página en blanco es un celular que está apagado,

Una carta que hace años no se abre porque pertenece al olvido

O una foto donde no me reconozco,

Podría ser también un parque donde las personas no se hablan

Y son muchas como el silencio, como es el tedio

Cuando nadie entiende a nadie

Y no sabemos si es la palabra, o un autismo no diagnosticado.

La página en blanco es el fracaso de los que quisieron ser Poetas

Y se ocultan entre las sombras, sin tener nada para vivir.

Calo ahora mi tabaco, es un lunes que se marcha,

Una cita pendiente, nadie a quien querer amar

Y muchos cuerpos a los cuales amar.

La ciudad es eso, solo facturas y contratos,

Otro uso más práctico no se puede dar a las páginas en blanco,

-me dicen que la cena está servida-

Un lechón con bastante ají y papas doradas,

La noche tiene una Luna irrepetible

Y tu página sigue en blanco, en blanco.

LOS ERRORES DE LA SOBERBIA

La muchacha, como todas las muchachas

Se sentía feliz, y quiso saber del mundo.

La belleza lo era ella toda

Sus ojos irradiaban intensa vida,

Las ansias de amar habían llegado.

Y se internó en medio de las calles

Soñaba como solo se sueña al amor

Había decidido dejar de lado toda su ideología

A un lado quedaron los textos de Derecho

Sus pasos la arribaron a un café bar.

Célebre por su inteligencia

De magnífico verbo,

En nada eso medraba sin duda encantos

Que en ella descubrió.

Con su minifalda ceñida, muy ceñida

Y el escote de donde el deseo nacía

Se apeó a la barra y ordenó algo para beber.

Mas nadie se le acercó,

Nadie la miró,

Nadie quiso acercársele

Nadie honró su belleza ni su inteligencia.

Su bandera era inmensa:

Luchó contra los hombres toda su vida,

Hizo serias denuncias de acoso

A quienes quisieron cortejarla

Y alguna vez se declaró feminista

Y contra el hombre se ensañó,

No entendió que no todos éramos iguales

Mas a todos nos juzgó sin discernimiento.

22 años es una edad difícil para la mujer

Salió llorosa del café bar

Desde entonces su rostro es amargado

Y solo sabe decir que es profesional

Y superior a los hombres.

NO SE VA EL AMOR

No se va el amor

Son ansiedades satisfechas

Un cuerpo que ya no hace sentir nada,

Una conversación llena de reclamos,

No, no se va el amor,

La rutina es el placebo de los que temen a la soledad,

No es que uno quiera ser infiel

Cuando los sentimientos mueren

No se va el amor,

Se va el deseo de hacer el amor con quien antes fue la mejor,

Por eso, cuando la guerra está declarada

Los lechos se multiplican,

Otras sabidurías seducen y maravillan,

El cuerpo de una muchacha es una cartografía que tiene final.

Porque cuando comprendemos que no queremos cadenas

Donde ya no hay deseo,

Partimos, partimos ante el llamado de la amante que quiere otras caricias.

Otra cosa es el amor cuando se filosofa,

Las hay desde las cristianas hasta las budistas,

Poco puerto es una sola cama para amar una sola vez

Y la vida es breve, tan breve que

No se va el amor

El que se va es el deseo

Para que venga otro amor

Mientras nuestro olfato gastado

Se complace en otros aromas

De mujeres excitadas.

ORIÓN

Dime buscador del camino de la estrella perdida

¿Qué leyendas murieron cuando persiguieron la noche de cielo dorado

Donde solo los ancianos venerados saben llegar

Y de sus misterios a nadie comparten, cuando el sol es muy rojo

Y el mar, el origen de la verdadera música

Donde los sabios y guerreros llegan, para orillar en el descanso de este mundo?

Dime buscador que ya has visto todos los días de la eternidad

Y has visto el rostro de Dios pecando, la noche sagrada de la creación,

¿Qué palabras fueron pronunciadas antes que el tiempo apareciera

Y el verbo que nos es ignoto, este universo propusiera?

¿Es la muerte todas las ausencias donde lo somos todo

Ante los que nunca conoceremos?

¿Es así el destino del Poeta cuando ha tropezado donde muere el arcoíris

Y ofuscado, el mejor de sus versos han sido maldiciones

Y otros cantos, ajenos a los propósitos de reyes y otros amos

Por haber entendido el significado de la justicia y otros desórdenes?

¿Qué le dirá el buen trovador al pueblo ansioso de nuevas canciones

Cuando los ojos horrorizados se han paralizado en el silencio

Cuando vieron todas las monedas del Diablo

Y el laberinto de las ciudades de donde nadie sale?

Dime buscador del camino de la estrella perdida

¿Señalaba un Mesías esa luz donde los agoreros otros saberes

Para el hombre, desde sus pergaminos, desde el oráculo

Hasta la palabra sagrada, cumplían con el orden prometido?

¿Y cuándo cesará esta pasión hasta volver a ser lo que nunca fuimos

Y sin embargo anhelamos?

Yo que soy el Poeta, no lo sé,

Y a mi entorno, el voto del silencio es inmenso.

PACIENCIA

Y yo qué culpa tengo que me gustes tú

Yo que aprendí en contra de mi voluntad a dejar ir

Espero paciente, mientras a mi costado

Alguien me hace el amor.

No, no creas que soy un tipo caprichoso

Nada más intenso sería tenerte entre mis brazos

Tener una historia contigo,

Hacerte mi mujer, y luego encerrarme un año

Para escribir, escribir y escribir

Todo lo que me hayas hecho sentir.

Ya es noche otra vez y te pienso

Sin perder el tiempo,

Otras musas también me arrancan escritos

Quiero esclarecer bien esto que me transmites tú,

Me imagino el mundo que todos hemos soñado

O todos los sueños de las mujeres en tus labios por fin míos.

Y me iré, partiré como todos partimos

Y no sé, desde la incertidumbre

Hasta estos poemas, alguna noche cuando sea ya inevitable

Comprenderemos la derrota de nuestras obstinaciones

Al saber que no pudimos resolver el mundo

A pesar de haber tenido las voluntades más insistentes.

Deja que cale un tabaco, no sé, debe ser la Luna

O un sueño que debe madurar aún más.

Y caminaré cerca, con mis oraciones

Buscando al Dios desconocido

Lleno de preguntas como siempre,

Porque hace tiempo me di cuenta

Que yo, solo tengo respuestas para mí.

Así cuento los días, así eres mi pensamiento,

Porque no es mi culpa.

PEQUEÑA CRÓNICA EN FORMA DE POEMA

Los dos extremos son un litro de zumo de naranja bien helada

A medianoche, después de hacer el amor, en pleno invierno,

O muchas calles por recorrer, si es en auto, o si es necesario, a pie.

Los dos extremos son un libro de 1,000 páginas

Lleno de fantasías donde la vida se resume a lo que vivió el autor o,

Las propias vivencias de las muchachas que quieren a la noche

Y están entre el miedo, los reanimadores, y un celular que no suena.

Arequipa es una ciudad grande para el amor y los celosos

Pero pequeña para las marocas que puedo llamar a cualquier hora.

Dicen que he madurado hace tiempo, que se nota en mi falta de celos

Que ya no las llamo desesperadamente por las madrugadas

Que ya no les grito piedad para saber si es que están solas

Desde el otro lado del celular, cuando escucho voces de hombres

Y debo aceptar que es el televisor encendido, y toda la paranoia posible.

Los dos extremos son un hombre gordo, rosado, sentado en el mejor restaurante

Con la muchacha que está de moda en la ciudad, la que todos queremos

Y que él solo puede pagar, y

Cenar con la que se ama de verdad, un miserable plato de salchipapas.

Los dos extremos pueden ser muchos:

Un autor que nadie lee y que él sí lee mucho,

Mucha gente viviendo ya sin razón

O un amigo orando antes del anochecer

Pidiendo olvidar lo inolvidable, un amor tóxico que en sus inicios

Fue todo lo maravilloso que puede ser, hasta ser ahora nada.

Yo estoy entre esos dos extremos, escribiendo en mis momentos de soledad

Cuando pienso en las infieles y lo grande que es esta ciudad

Con su tráfico vehicular insoportable en las horas picos

O las calles principales de bohemia donde todo siempre es igual.

Lo peor de todo es que de ambos extremos estoy nutrido,

No he escrito nada que no conozca,

En momentos como éste entiendo a casi todas las personas,

Tomaré una cola negra mientras reviso la agenda de mi celular,

Quizá llame a alguna muchacha, o quizá cale mis tabacos desde mi balcón

Pensando en lo que debo escribir

Mientras recuerdo Poema de Jonás y los desalienados de Antonio Cisneros.

PROVERBIOS PARA LOS BUENOS AMANTES

El cuervo azul como decía en el presagio

Alzó el vuelo que señalaba la ventura

Para los buenos errantes antes del amor.

Sus ojos pardos revelaron el día para los angustiados

Y en sus garras, otros corazones prometidos

Morirían antes de exclamar las palabras eternas.

Todo se resume a lo mismo dijo la gitana antes de partir

Mientras la Luna reclamaba ofrendas y sacrificios,

Yo no sé qué errores son éstos

Así es la candela cuando la noche son dos, nada más.

Yo vi llegar a un hombre feliz

Y partir un estropajo anhelante de la muerte

Mientras la mujer vociferaba maldiciones,

Y nadie entiende esto, serán palabras eternas

Emociones donde nada hemos inventado,

Así mueren los que se entregan

Así sobreviven los que descreen,

La candela es una mujer terca que se obstina

En perversiones donde el amante debe ser inocente,

Hay sabiduría en lo por conocer,

Los vientres despiertan celos infernales solo una vez

El ojo se llena con la locura oculta

Mientras se vive, entre beso y sexo

Entre menstruaciones y decisiones.

El cuervo azul partió como decía en el presagio

Señalando la ventura de los que están vivos.

La gitana al despedirse advirtió claramente:

No hay nadie en esta vida que no haya visto su vuelo

Ni cuerpo que no se haya consumido por amar.

Yo que he transitado desde hace tiempo

Encima de tantos vientres

Me desentiendo de las cicatrices

Porque veo que no han dejado huella

Que así es la naturaleza del olvido,

Y esto, también lo sabemos todos.

RUTAS SIN SEÑALES

La muchacha dijo que el mundo no tiene fin

Y que la palabra “casa” no ha encontrado su camino de retorno.

Me dice que después de todo, el amor no lo es todo,

Sí, ese amor que cumple con todas las expectativas

El que siempre se soñó,

Que debe haber algo más,

No sabe si ese algo más tiene forma de ciudad

O es más eficaz que los chocolates en las tardes de lluvia

Cuando las historias se han enredado

O con una mano en el pecho debe repetirse: ser responsable

¿Responsable ante qué?

¿Hacer el amor ya no evade nada?

La palabra “casa” se parece a algún lugar en el mundo

Que nadie ha descubierto

Que las cartografías están incompletas

Que solo sirven para errar sin rumbo

Mientras los que eran muy fuertes se ausentan

Ni por un mes o un año o más tiempo,

Que yo no entenderé nunca hasta dónde alcanza el término: insoportable

A pesar de haber rondado por parajes más profundos.

¿Retornar adónde si esto no tiene inicio en ninguna parte?

La muchacha quiere saber dónde está su casa.

Solo pide lo que todos piden

Después de tanto andar.

¿SABES VIVIR SIN MÍ?

Nunca dejes de dominarme

Así dijo la muchacha de ojos muy verdes,

Feliz, llena de amor

Mientras me pedía por favor

Que le cantase una y otra vez

Ese tema de Raffaella Carrà

“Yo no sé vivir sin ti”.

Porque el futuro tenía sentido

Y el presente

Eran dos almas solitarias

Peleando contra el mundo

Para estar juntos.

Los placeres ella me enseñó

Son el origen de todo,

Unos senos calientes

Un sexo húmedo,

Unos labios besándome sin cansarse nunca,

Eso ahora lo sé

Que el tiempo ha pasado

Cuando una noche de pronto

Sin poder contenerme,

Entendí que me había enamorado mortalmente

Sin controlar las lágrimas que salían

Unas tras de otras.

La muchacha de ojos muy verdes

Entonces me dio una gran lección

Mientras me dijo:

“No me gustan los hombres que lloran”.

Y nunca más supe de ella.

Comprendí que no tenía derecho

A ser natural, espontáneo

Y claro, como a todos nos pasa

También la olvidé.

SOLO SE DICE: SÍ SE PUEDE, CUANDO SE HA VISTO POSIBLE EL CAMINO A AVANZAR

Y el hombre de espesos bigotes canos y brazos fuertes me preguntó:

¿Pudo más la desesperación que tu querer?

¿Cómo podría la lucha ser distinta a la vida? Yo no he caminado centenas de calles

Para los que perdieron el alma en una barata de cosas ya inservibles, respondí.

¿Y cuando la angustia te prestó los ojos de la muerte y conociste el lado vil del hombre,

Tu aliento no se hizo débil y tímido cuando tu saber era ya un destino

Que intuías todas las noches, y que te encontró en la voz de todos?, dime Poeta

¿Por qué perseveraste en el camino correcto

Cuando tenías todas las razones y derechos a ser canalla por el trato que recibiste?

¿No era eso obrar con justicia, Dios te habría entendido?,

Habló el hombre que tenía el tórax de un bisonte

Y los ojos de quien no perdona al enemigo.

Es cierto, pude ser bien ruin en correspondencia a lo que por esos días acontecía

¿Pero no es un Poeta un héroe cuando se le llama en sus horas

Para que en su alzada, su discurso sea un verso que nos recuerde siempre

Que el mundo puede cambiar, pero que hay personas a las cuales no pudo nunca?

Y entonces, ahora que ya eres un hombre y sabes del mundo y de la vida,

¿Qué le dirías al joven lector que no sabe de los derroteros que anhelan

Cuando ven un monumento y la historia despierta a todos los cementerios?

Hombre fuerte, no tengo ya más nada qué decir,

Lo dicho hecho se hace y está.

Poeta, descansemos en silencio este momento, y también deja que cante uno de tus versos

Deja que sueñe lo que tus ojos vieron,

Que hasta al más fuerte como yo, la vida que somete y provoca,

Tus vivencias no se me han sido otorgadas.

Y te sé feliz por ello, feliz, amigo mío.

TODOS LOS DÍAS MERECEN UNA ORACIÓN

Extraño es el ser humano

El que soy, el que se mira a lo lejos.

Ansiaba tanto saber del retorno

Y aquí estoy,

Para hablarles de la tragedia,

De este saberme vivo pero no inmortal.

Yo te pregunto joven lector

¿Has ordenado tus días en medio de la vorágine que es el mundo,

Para que al igual que yo, cuando llegues a los 45 años

Puedas decir que te has salvado de todo el peso del estar vivo?

Yo sé que hay aún cosas que no entenderás

A pesar de los libros que descansan en tu cabecera

O de los poemas que alguna vez tanto nos entusiasmaron.

¿Sabes que las ciudades piden un pago

Antes de que sepas de ellas,

En medio de su seno, para poder amar,

Para poder saber qué es la Libertad?

¿Te defenderás cuando quieran matar tu alma,

O rodarás como todos, en asecho de nuevas víctimas

Que sirvan de consuelo a la derrota de los comunes?

¿Sabes que pocos alcanzan el amanecer agradecidos

Y que son más pocos aún, los que escriben sin pensar en el lucro,

Tan solo siendo fieles a lo que fue el sueño dorado de todos

Y en el trayecto se corrompió para amargura de los infelices?

¿Qué le dirás a los que te amaron cuando retornes

Y en tus manos, el signo inefable de la sangre sea la deshonra

Ante los virtuosos que no perdonan?

He partido y he retornado amigo lector,

Pero la vida no es una sola vez, es muchas veces,

¿Podrás seguir en vivo aliento lo que otros sostienen con sus sueños

Cuando en el borde del desistimiento algo superior los ha hecho diferentes?

Pequeño amigo, no todos los días se parecen,

Hay un eterno péndulo que oscila siempre entre el bien y el mal,

Te diré que oscila a nuestro favor siempre,

Solo hay que saber leer sus movimientos,

Porque estos van y vienen sin que nada pueda detenerlos

Aún no estando nosotros presentes.

Recuerda, no estaremos todo el tiempo,

Arcilla de desierto es el molde con el cual se ha forjado este saber

Y no es duradero por más verdad que contenga,

Solo importa algo si es necesario decirlo una vez más

¡Tu sueño, tu sueño!

¿Correrás entonces entre unas cuantas monedas en la calle de los miserables

Para vestirte en trajes de gala y repetir el libreto que es de los que usan caretas?

Ya anochece, es pronto, siempre es pronto

Y anochece otra vez,

Pero no siempre será así.

No siempre.

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