EMERGENCIA

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

El paciente se retorcía de dolor, al parecer era un cólico fuerte de vesícula. Vomitaba mientras se doblaba de dolor. El pasillo de Emergencia estaba repleto de pacientes como siempre. Algunos esperaban sentados con paciencia el llamado del médico. La persona que lo acompañaba no sabía a quién acudir. Entraron de golpe y los vi sin reacción. Inmediatamente los llamé, les indiqué que entraran a Trauma Shock. La puerta que tenía un rótulo de prohibido el ingreso fue abierta por mi mano. Las enfermeras salieron dejando de llenar sus fichas. Alcé la voz llamando a un médico de la sala de observación. Justo pasaba uno de ellos por el pasillo. Los rostros, los rostros de los médicos eran rostros preparados para todo tipo de quejas. Se les veía cansados. Algunos doblaban turnos de 8 horas. Entraban y salían de los consultorios, a paso rápido, siempre con la expresión de preocupación en sus caras. El hombre que apenas podía estar en pie fue atendido, le inyectaron un calmante para el dolor. Efectivamente, era la vesícula. Alguien se me acercó y me dijo: unos minutos más y se moría de dolor. Voltee a ver quién fue, pero luego no vi a nadie. Aquella mañana había llevado a mi padre por quinta vez al hospital para que le regulen la glucosa que la tenía muy elevada. Eran horas de horas donde las enfermeras a orden del médico le colocaban sueros a mi padre con dosis controladas de insulina. Los exámenes de sangre como los de orina eran constantes. Lo normal para la talla y peso de mi padre de glucosa es de 150 a 180, mi padre es alto y corpulento. Tenía cerca de 600 de glucosa. Días anteriores la sed le conllevaba a tomar litros constantes de agua. Recuerdo aquella tarde cuando me había encontrado con una de mis ex parejas. Cordialmente me había invitado a comer algo, luego salimos a ver los stands del mall o centro comercial donde estábamos. Recibí en ese momento una llamada de casa, mi padre no se sentía bien, presumían que era la glucosa. Tomé un taxi y al llegar a casa lo llevé al hospital, a Emergencia. En Triaje el médico le tomó la presión, el pulso, y derivó a mi padre a un consultorio donde el médico que lo atendió le tomó una muestra de glucotest con el glucómetro. Nos llevó al tópico de enfermeras. El médico hablaba pausadamente, por un momento pensé que estaba medicado, parecía sobrellevar una severa depresión, sin embargo se anteponía a ello, su mandil estaba pulcro, sus manos eran rosadas, su andar cansino, debía tener la edad de mi padre, síganme fue lo que dijo hasta llegar al tópico donde dio indicaciones a las enfermeras para que atendieran con urgencia a mi padre. A los 5 minutos pasamos luego que le colocaran el suero con lo medicado a una sala de estar donde habían muchos pacientes de diferentes edades. Me llamaron de casa para preguntarme cómo estaba mi padre. Les dije lo que los médicos me habían dicho, que la glucosa estaba muy alta, pero que eso se podía controlar con unos cuantos días de tratamiento continuo, que lo que sí es difícil de tratar es el coma diabético, es decir, cuando la glucosa baja hasta llegar a cero. Mi padre mostraba un rostro sereno, calmado, sin preocupación. Mis hermanos al salir del trabajo llegaron a Emergencia para ver cómo estaba mi padre, conversaron con los médicos que lo trataban, con las enfermeras, es cuestión de tener paciencia, dijeron, mientras les indicaban a mis hermanos la nueva dieta que debía llevar mi padre: nada de grasas ni de carnes que la contengan, prohibidos los carbohidratos o harinas, nada de azúcar, de preferencia verduras muy bajas en azúcares, pechuga de pollo a la plancha cocida en agua, res sancochada, menestras sin carbohidratos, 3 litros diarios de limonada sin azúcar, bastante fruta como papaya, mandarina, y que debía hacer lo posible en bajar de peso, que debía por lo menos pesar 10 kilos menos de lo que pesaba: 106 kg. En una semana pude ver los turnos rotativos de los técnicos, las enfermeras, los médicos, durante las cerca de 8 horas diarias que pasaba con mi padre en la sala de espera donde recibía suero con dosis mínimas de insulina. El último día le regularon la glucosa por fin a 250. Todos los días nos retirábamos de Emergencia con una glucosa controlada entre 180 a 220, que al ser controlada al día siguiente, marcaba en glucómetro 280 a 350. El tratamiento fue intensivo. El último día nos recomendaron que mi padre además de cambiar de dieta, se controlase la glucosa y la presión a arterial en Tamizaje semanalmente. Las enfermeras se esmeraban en atender lo mejor posible a mi padre, le indicaban qué debía comer, por qué su estilo de vida debía cambiar, que debía dejar la vida sedentaria de sus 73 años y que era necesario que caminase unos 4 kilómetros diarios. Desde entonces mi familia se volvió vegetariana. Tomamos medidas preventivas. Hace meses que mi padre tiene la glucosa controlada entre 120 a 150. El promedio de vida en Perú gracias al avance de la ciencia ha aumentado, las personas son tratadas por médicos que están a la vanguardia de la ciencia, al menos donde mi padre se trata. Tengo vivo el recuerdo de los familiares de los pacientes muy nerviosos, asustados, llorando, algunos orando a las grutas donde está La Virgen. En esos días vi la lucha de la vida contra la muerte. En esos días entendí la evolución y conquista del hombre ante las enfermedades. Finalmente el médico me dijo antes de despedirnos y prometer seguir con el tratamiento que nos indicaron todos los médicos que trataron a mi padre: “hoy en día nadie muere de diabetes, solo haga lo que les hemos indicado”, y esto fue ya hace casi 6 meses. Navidad está cercana, la familia volverá a reunirse. Estoy pensando en esa familia de blanco que trabaja en los hospitales que pasan la Navidad haciendo su servicio, sin poder acompañar a sus esposas e hijos, salvando vidas a cualquier hora del día o la noche. Acabo de desayunar con mis padres. He vuelto a pensar con alegría en las expectativas de vida en Perú para los adultos mayores, en que son mayores, mientras tomo

 mi taza con leche de soya.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

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