LAS MIESES DE MI SEÑOR

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

Mi Señor es generoso

Me dio el tiempo de la siega en los valles infinitos

Y en mis manos florecen adagios

Más allá de donde lleguen mis ojos.

Así es Mi Señor quien retribuye a su fiel servidor.

Yo que seguí sin titubeo alguno

Cuando en la noche de los milagros

Me llamó para bendecirme en su revelación

En los años de la desolación

De las oraciones insistentes a lo desconocido,

Cuando mi verbo era la negación de todo,

El estar propio de los justos

De los que Él tocó desde antes del germen.

La mies invade esta atmósfera con dones hace tiempo esperados

Y Él danza en su triunfo otra vez, como aquella noche

Cuando repetí en mi voz la leyenda de hace siglos

La queja no resuelta en el tiempo

El dolor de la familia humana desde sus vidas solitarias.

El tiempo de la siega son voces que están aquí y allá

De ciudad en ciudad, de reinado en reinado

Hasta en el pueblo más alejado.

Así es Mi Señor con sus bendiciones

Con los que Él ama.

Fértil esta existencia, de ella, sus frutos cosecho.

Todos los números sagrados han coincidido ante este pedido

Como solo una vez sucede en la matemática del universo

En la matemática de lo que no cesa y no puede ser demostrable

A pesar que existe.

¿Quién será el manantial que calma mis apetitos

Para entregarme la madrugada del cielo

Y este verbo perfecto que para todas es un misterio?

He crecido para los años, sin querer despertar

Es el partir del lugar desde donde están las estrellas fijas

Donde escriben las almas triunfantes

Donde reconocí a Mi Señor.

Soy el primero que se ha movido para Su Gracia

Así es su fiel escribiente.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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