POEMA CONTRA UN SUICIDA

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

Qué sabe el hombre ante la tragedia del débil

Del que perdió su lugar en el mundo

E ignora cómo se manejan estas calles de mercaderes

Entre asesinatos que nunca serán juzgados

Y arcas llenadas por ladronzuelos y señores.

¿No se ríen y conspiran contra el que sufre

Hasta verlo derrotado sin culpa alguna?

Eso he visto y eso escribo.

¿Dónde residen los hombres justos

Quienes inspiran confianza y la noche tranquila?

Yo he presenciado el dolor en medio de fastidios,

Voces que molestas, se han incomodado ante el diferente.

No hay ángeles en el momento grave

Ni varón fuerte cuya mano proteja

Las decisiones de los que no soportaron.

¡Ay, la hora esa de los ilusos!

No consienten los arrebatos del que sufre,

Solo ríen y festejan, ignorando y viendo a otro lado.

¿Quién es el que se marcha a fuerza de no soportar más?

¡Que no malogren nuestra fiesta!,

Vociferan los felices,

No conocen aún la soledad de los que fueron arrojados al margen,

No saben de la hora inevitable que es común a todos

Cuando se ha de estar en  los dominios del miedo.

¡Que filosofen los buenos!

Yerba mala nunca muere, así rezan.

Un trecho largo, un trecho corto y otro interrumpido en esta vida,

Todos beben, todos cantan

Y en su fiesta de bribones no existe el silencio ante las víctimas,

¡Que no malogren nuestra fiesta esos perdedores!

Que no he visto a Dios en su justicia,

Solo al hombre haciendo esfuerzos en la balanza

Cuando el terror le invade

Al sentirse cercano a todas las venganzas.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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