TERTULIAS SOBRE LITERATURA Y OTROS COMPLEJOS

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

Mauricio, los abogados mafiosos suelen poner encima de su escritorio un crucifijo para que a primera impresión, la persona al ingresar, piense que va a tratar con una buena persona. Otra costumbre que tienen es la de presentarse en las redes sociales como personas que luchan por la paz y la justicia. No te fíes de esas personas. Yo que soy abogado te pongo en conocimiento. Alguien que practica el bien es reconocido por sus hechos, no por cómo se presente. A eso se le llama la buena fama. Es que esa vieja costumbre que tienen esos abogados de expresarse en latín es como para no tomarla en cuenta, si es que acaso quieren dar una opinión sobre algo, es una forma vil de expresar autoridad de manera prepotente sobre otras personas que sin saber latín o derecho romano por ejemplo, lo que en realidad quieren es hacerte sentir menos. Tomábamos nuestras colas negras en el estar del jardín. Teníamos muchos años de amistad. Es bien raro ser amigo de abogados influyentes, sobre todo cuando vienen de buena familia, es decir, que fueron formados desde generaciones anteriores bajo el rigor y el verbo de abogados notables. Mira que hizo eso, publicó uno de mis poemas junto con la foto de un indigente. Me extrañó mucho eso porque el poema hablaba de cómo salí vencedor ante mis circunstancias, y rebajó mi poema a la condición de un mendigo que tenía la expresión de quien ha perdido en la vida. Cualquiera que leyera el poema y viera la foto, pensaría que el autor del poema era el de la foto. Ahora entiendo por qué Vargas Llosa salía en la portada de sus libros, es el derecho a la buena imagen, a la buena reputación, al respeto por el nombre y la obra. De dónde lo conoces. Estimado, no lo conozco, de pronto me envió una solicitud de amistad a mi facebook con un poema que había escrito yo hace más de un año atrás sin poder precisar en qué fecha, con la infame foto, como si se tratara el escrito de un indigente. No me agradó en lo más mínimo, mucho menos los comentarios de personas que no conozco y que querían etiquetar mi obra a su parecer bajo parámetros absurdos: poesía paranormal. Eso sí que me pareció totalmente descabellado, ¿existe eso? ¿De dónde es ese tipo Mauricio?, radica en Lima, es el Secretario General de un gremio importante en Perú. Ah, entonces te leen en Lima. Sí, así parece. Decidí bloquearlo, no me gustó para nada lo que hizo. Es tu derecho Mauricio, la Ley te ampara, nadie debe menospreciar tu obra bajo ninguna forma adjetiva o peyorativa. Ese tipo actuó de mala fe.

Tomamos nuestras colas negras mientras cambiaba de autor, siempre hablando de literatura. Me extrañó mucho que Ribeyro se creyera alguien de la burguesía limeña. Tuve oportunidad de ver una larga entrevista que le hicieron allá por los años setenta. Declaraba que provenía de una familia que tuvo como antepasados Ministros de Relaciones Exteriores u otros cargos importantes dentro de la política del Perú. Fue de lo más frívolo que podía ser un narrador. No me agradó en lo más mínimo cuando ninguneó a Vargas Llosa diciendo que con él no tenía ningún vínculo como sí lo tenía con Bryce Echenique quien fue nieto de un Presidente de Perú, a eso le llamó vínculo. Un Presidente muy corrupto, recuerda siempre eso Mauricio. Tomamos otro sorbo de cola negra mientras él decía: entonces te desengañaste de Julio Ramón. En mi opinión, una cosa es la obra y otra la persona, como persona me pareció un campesino de ojotas que se había bañado y puesto camisa. Ese es el gran problema del peruano, mi estimado escritor: rechazamos lo que nos hacen aceptar en las Europas. He visto a muchos escritores vestirse en chullo, poncho y aprender el quechua desde allá, aceptando que son indios, cosa que nunca hicieron aquí. Y tú sabes bien que no somos indios, el término indio nos lo pusieron los europeos, nosotros somos americanos y punto, sabes bien que “cholo” era un término peyorativo usado entre los Incas para decirle a alguien: perro, por recalcar su baja calaña. Debes considerar que aquí choleamos a los malcriados, a los que atropellan injustamente a otras personas, a los faltos de modales, buenas maneras y costumbres. ¡Es tan variada la cantidad de razas que hay en Perú!, recuerda que Vargas Llosa en Cáceres, España, bailó vestido de Inca cuando estuvo becado en Madrid y aún no sabía si era indio o criollo. Lo de Bryce Echenique sí que fue patético: rechazaban su dinero hasta en el mercado negro solo porque era peruano. Allí de nada le valió ser nieto de un ex Presidente. Me paré de la banca para encender un tabaco mientras el aroma de los geranios se mantenía fresco, relajante. No te tomes las cosas tan a pecho Mauricio, la gente es así, siempre habrá alguien que quiera humillarnos sin que le hagamos hecho nada. Tú tienes la virtud que ellos no tienen: nunca tranzaste con la corrupción. Tienes autoridad moral, y donde vas rechazas oportunidades que los muertos de hambre aceptarían sin importarles el precio. Eso es ser digno. Otros le llaman Señorío.

Era una tarde agradable. El cielo de la ciudad se tornaba azul. Así eran las conversaciones con quien se dio cuenta que me agradaban las personas sabias, y este buen amigo, lo era.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Comentar este post