EL MUCHACHO QUE NO PERDIÓ LA FE

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

No perdí la Fe en el ser humano

Aquella mañana

Cuando en estado catatónico

Sin poder ver por dónde caminaba

En plena ciudad

Un policía me llevó de la mano

Hasta mi casa,

Alcancé a darle las gracias

Mas nunca pude ver su rostro,

En ese momento pensé

Que ése era el rostro de la humanidad.

No perdí la Fe en el ser humano

Cuando quise quitarme la vida

Y no tenía dinero para mi consulta

Con el psiquiatra que me trataba

Y al entrar a su consultorio

Le dije a su secretaria

Que era de vida o muerte,

Que ya no podía más

Y a pesar de no tener dinero

El psiquiatra me atendió,

Fue en ese momento, en el límite

Cuando entendí que la vida vale más que el dinero

Que los judíos arrastraban una leyenda negra que no era cierta

Porque mi psiquiatra era judío,

Y así pensé, el mundo estaba lleno de leyendas negras

Que no eran ciertas

Que no todo era dinero

Que la vida estaba por encima de todo.

No perdí la Fe en la humanidad

Cuando estuve en estado vegetal

Durante un par de semanas

Y al recuperar la consciencia

Dos muchachas que no conocía

Me sujetaban de las manos

Protegiéndome de todos, en el manicomio,

En ese momento, al verlas, vi dos muchachas muy delgadas

Indefensas, pero llenas de amor,

Pensé que dos mujeres indefensas podían ser más fuertes que todo un pabellón

Volví a creer en las mujeres, sentí que ya no estaría solo.

De estas cosas puedo testimoniar más

De historias sin fin estoy lleno,

Si así los amigos que tuve

Entre conocidos y que nunca llegué a conocer

Siempre estuve protegido,

Porque seguramente fui tan rebelde

Como la ciudad lo quiso

Cuando gritamos: ¡queremos otro mundo!

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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