LA URUGUAYA DEL VERANO

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

Ella me decía que había leído mis escritos desde mi Blog, que los temas eran vigentes, reales y difíciles de sostener. Escuchábamos a We All Together, era un tema que definió para mí el 2016, un año donde tuve 6 mujeres y donde fue más placer que literatura para mí. Pensé en las incontables horas de placer que había tenido con cada una de ellas. Recordaba una conversación que tuvo Mario Vargas Llosa desde un auditorio de la Universidad Complutense de Madrid, cuando evocara a Jean Paul Sartre y citara el valor de la palabra, el compromiso con la palabra como hecho, como acto, ante la vida, ante el mundo. Pero no siempre es así me decía ella, no siempre se puede ser consecuente con la palabra escrita. Sí, se puede. Te diré que desde niño me enseñaron a decir lo que pienso. Sé que eso me ocasionó lidiar con personas que no toleraban la verdad, entiendo que mis padres tuvieron luchas muy fuertes cuando hicieron todo lo posible para que yo creciera diciendo lo que otros callaban. Entendí que la Libertad de Expresión era algo bien temido, que ésta no existía donde uno fuera, que había que tener cuidado al momento de hablar sobre economía, porque inmediatamente se pensaba en los amos del Perú, ni menos sobre política, porque ello siempre despertaba pasiones y denuncias.

Nos servíamos unas limonadas heladas. El verano invadía todos los espacios con un calor que no perdonaba. Contemplábamos el mar desde los balcones del apartamento. ¿Me permites volver a poner otra vez el tema? ¡Claro! Me gusta cómo me entiendes, le dije, parece que nos conociéramos de más tiempo recalcó con entusiasmo. Le sonreí solo por haber dicho eso, me acerqué y le di un beso en la frente mientras me llené de su agradable olor. Así que empezaste a escribir frente al mar. En realidad fue en el colegio, el mar solo fue el inicio formal de quien a sus 17 años ya sabía qué quería hacer con su vida, mi vida. Qué bien, ¿sabes que a esa edad pocos saben qué quieren realmente de la vida? Lo sé, es el miedo al futuro, a tener que buscar la forma de cómo resolver la autonomía, la economía, el ser independientes. Pero igual, te decidiste por ser escritor. Y sí, tenté suerte en algunas escuelas de la universidad, pero la literatura nunca me dejó, al final me quedé con ella. En ese momento mientras sonaba la banda peruana con su tema: Tenerte y no tenerte, recordé a las 6 mujeres con las cuales hice el amor todo el año. El sexo fue bueno, pensé, pero ellas se gastaron, la miré, pensé: necesito otras mujeres, quizás eso explique por qué nunca me casé, sabía que el sexo con una sola mujer no sería intenso todo el tiempo. A tiempo me enteré de los métodos anticonceptivos existentes para no embarazar a nadie. Quizás el amor sea eso: un conocer muchachas tras muchachas y disfrutar de lo mejor de cada una de ellas. Y ella era hermosa, más que el mar. ¿Puedo escribir sobre ti?, le pregunté. Me encantaría. Yo también querría escribir, pero me cuesta hacerlo, creo que me falta talento. ¡Ejercicios literarios!, le dije, todos podemos escribir cosas interesantes y extraordinarias, solo es cuestión de escribir todos los días. Quisiera ser tan optimista como tú, prefiero seguir con mis óleos. ¿Sabes que también disfruto de mi soledad y mi espacio propio? Mejor escribe tú sobre mí, tú eres el del talento, conmigo tendrás muchas cosas sobre qué escribir. Lo sé, eres diferente, tienes algo nuevo qué decirle al mundo, por eso te valoro. Pero dime, qué te inspiró de mí. Ah, pues tu sinceridad, es decir, el hecho que te expreses según lo que son tus pensamientos, así como son tus actos. ¿Me sirves un vaso más con limonada?, me agradaría fumar un tabaco pero el sopor es intenso. Qué será, debe ser la edad. Por qué, yo tengo 5 años más que tú, sí, pero yo soy mujer, tú eres un hombre. ¡Nada, bobadas!, eres más interesante que una muchacha de 20 años que no entiende cómo es el mundo y la vida, lo que tú quieres es detener el tiempo conmigo, y da la coincidencia que yo quiero lo mismo. Le llamamos intensidad poeta, ¡intensidad!, ya, ya lo he notado. Qué bueno que hayas aceptado mi invitación para estar unos días conmigo en la playa. Señor escritor, usted escribe, y eso para mí es quererlo todo. Cómo así, le pregunté. Quiero ser inmortal, respondió mientras sorbía la limonada con un sorbete. Sé que soy un poco loca, pero soy de fiar. El problema será cuando empiece a sentir tu ausencia. No habrá ausencias y eso lo sabes bien, siempre una mujer reemplaza a otra. Éste es mi turno poeta. Sonaba We All Together y su tema: Tenerte y no tenerte. Ella tenía razón. Decidí escucharla, era alguien sobre quien se podía escribir.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor

 

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