SIN SALIDA EN EL EDÉN

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

¡Oh, criatura nacarada de ojos asesinos!

¿No te reconozco de algún sueño perfecto cuando fui feliz?

Los hombres sabios me han advertido de la perdición

Poco caso les he hecho

Porque he decidido vivir,

Perderme en placeres de los cuales sé, no hay retorno.

Yo te he visto muchacha, sentada, con las piernas bien abiertas

Derrochando fertilidad y carácter de hembra,

Te he visto orgullosa de tus senos

Sin necesidad de usar escotes vulgares.

¡Oh, Dios, hacedor de lo supremo!,

Pensaste en mí cuando estuve solo

Y no tuve con quién compartir todo lo que se me fue concedido.

Y ahora que se acerca la Inolvidable Musa,

¿Qué escribiré si es que sobrevivo cuando la noche sea soledad,

Después de haber vivido, después de haber amado?

¿Propusiste sus labios para mis sueños, para mi dicha?

El libro está abierto,

No hay más nada qué decir.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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