EL JOVEN QUE HALLÓ LA VERDAD

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

Dijo el Venerable Maestro:

No te envanezcas luego de haber hallado la verdad,

Unos son ricos con ésta

Y de los placeres disfrutan, atentos a los ignorantes

A los que tal vez nunca lleguen a ésta.

Debes considerar que unos llegan muy temprano

Y otros nunca se dan por enterados,

Así, hay listos y tontos

Pero pocos libres.

Si fueras honesto hasta el final

Tendrías la autoridad que se requiere para hablar

De las mujeres interesadas:

Poca cosa es un hombre sin dinero,

Nada una puta educada para cazar fortunas.

Si por razones extrañas, quisieras ser poeta

Debes saber que nada podrás enseñar a los hombres de mundo,

Y por tanto escasamente leído.

Los libros voluminosos son atajos en el diario transcurrir de los días

Y un libro voluminoso son miles de respuestas

Necesarias, necesitadas, donde los ojos buscan el metal

Otra propiedad, otro auto, otra mujer, otro mercado para ser más rico.

Dijo el Venerable Maestro:

No te envanezcas luego de haber hallado la verdad,

Cuando sepas cómo funciona este sistema,

Cuando entiendas de sus mecanismos y del arte de hacer dinero

Sin esfuerzo alguno,

Busca en ese momento a Dios, busca en ese momento al amor,

De ambas cosas nada encontrarás,

Solo una ciudad enorme con una ausencia del tamaño del universo

Y miles de muchachas que serán tuyas

Si acaso has sido afortunado, y a la verdad has llegado sin haber preñado alguna

O estar liado a quien amor hayas prometido en compromiso,

Que debes entender,

Igual las épocas de bonanza un día se acaban

Y así igual las muchachas tendrán que irse,

Algunas porque la edad las apresura y deben desposarse con algún tonto

Y otras porque apareció un nuevo señor para ser generoso.

En todo caso, no te envanezcas como el último Ético,

Eso le importa a nadie,

Como lo que escriba el poeta,

Como lo que proponga el escritor sin talento

Que bien los has conocido cuando te dijeron que eran de lectura obligada

Y no los entendiste al momento de cerrar sus páginas

Y corroboraste que allí no había sabiduría.

Tanto puede un billete para la comida, los lujos, los viajes

La vida que es breve, y el goce de sus mujeres,

Tanto puede el poder y el conocimiento,

Más aún el estar avisado desde antes de empezar la gran carrera,

Sea desde el colegio o la universidad

Desde el trabajo y los sabios consejos de quien más influencia en ti tenga,

Que la verdad llegue a ti oh, joven empeñoso,

Y que te encuentre libre, sin hijos y mujer comprometida,

Que la verdad te encuentre dentro de tu propio gobierno,

Si es posible joven y vigoroso que la audacia y picardía fluyen solas,

De ser así, tendrás después mucho tiempo para ser decente y honorable

En medio de granujas y malolientes pobres diablos

Que en este mundo están, sin saber para qué,

Como todos, con la diferencia que solo son eso, nada más.

Por ello, cuando llegues a la verdad, celébrate Ético como pocos

Y libre, como pocos, que el mundo es tuyo

A partir del momento en que te decidas,

A tomar todo aquello que se oferta

Y bien a tu alcance está.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

Comentar este post