¿QUIÉN LAVA LA BANDERA AHORA?

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

¿Quién gana con la orden de prisión preventiva para Alejandro Toledo, el que fuera el abanderado de la lucha contra la corrupción después del nefasto gobierno de Alberto Fujimori, El Dictador? La respuesta es increíble si es que ya la está pensando mi estimado y estimada lectora. Una mochila muy pesada para Keiko Sofía Fujimori fue el arrastrar la sombra de un padre que condenado actualmente por delitos de corrupción y por haber tenido la fama de ser el Presidente más corrupto de nuestra historia, ahora, ese karma por decirlo de alguna manera, se revierte en ella, al parecer, dejándole libre de culpa alguna, con unos ex presidentes demócratas corruptos, asustados ante las siguientes declaraciones de Jorge Barata sobre García Pérez y un Ollanta Humala que le pisa los talones a PPK con Chincheros, quien dejará que su amigo Piñeira, ex presidente de Chile, quien podría ser presidenciable otra vez y, los favores a la hermana de Fernando Zavala, una Jimena de la discordia entre quienes con otros socios se repartirían ganancias de aproximadamente 60 millones de dólares al año por un periodo de 40 años sin poner céntimo, hace que la voz del pueblo resuene con fuerza al expresar que todos los demócratas son corruptos, que merecen la misma prisión que tiene Alberto Fujimori, por ser precisamente lo que acusaron en la ahora empoderada Keiko Sofía Fujimori, de corrupta. Son ironías de la vida si acaso los grupos de la derecha no están conversando con ella ahora mismo en caso de que se interpele a Vizcarra y Zavala por el caso Chincheros y se vaque la Presidencia de un PPK venido a menos en popularidad.

Está claro que una vez preso Alejandro Toledo, delatará a PPK para hacer menor su condena o en todo caso, no ser el único que pague por la vergüenza de ser un traidor a la patria. Recordemos al PPK del primer gobierno de Belaunde Terry, escapando del Perú para terminar juramentando ante la bandera de USA, recordemos al PPK que favoreció con el Gas a México y que fuera motivo de denuncias por un Alfredo Barnechea que de líder nada tiene, ya que no se manifiesta para hacer un lavado de bandera mínimamente y exhortar a Verónica Mendoza, Julio Guzmán y a Fernando Olivera para que se alcen ante el escándalo político que vivimos. Pero nada, nadie dice nada, esta boca es mía. Mucho silencio deja para la sospecha el hecho que carezca en estos momentos de oposición a un inminente pronunciamiento de una Keiko Fujimori a quien se le empieza a ver como la mano firme que hace falta en este Perú.

Es increíble, pero es la primera vez que se le ve así, y no es para menos, con un Toledo con orden de captura, acusado de haber regateado de 35 millones a 20 millones de dólares coimas para la carretera interoceánica, o a un García catapultado por antonomasia como la mejor rata que tiene el Perú, quien hasta el momento pareciera estar libre de su condenatoria frase: la plata llega sola, o el mismo Ollanta Humala que recibiera unos milloncitos de Odebrecht para auspiciar su campaña cuando hablaba de la transformación social. Ante tanto corrupto comprobado, Keiko resulta bañada en flores y curada de todo mal de ojo y perfilada por el Congreso si lo deciden ahora mismo a ser, la primera mujer Presidenta de Perú, en medio de ex presidentes corruptos a los cuales la cárcel les espera.

Tanto fue acusada de corrupta por quienes ahora están frente al banquillo de acusados por la voz del pueblo, que pareciera ser la indicada a ser la que deba reivindicar nuestra alicaída democracia con esa mano firme con la cual empezó a gobernar su padre allá por inicios de los noventas. Ojo que ya sabemos que nadie se escapa de la justicia peruana, ni su mismo padre, ni los demás ex mandatarios que creyeron permanecer intocables de no ser porque cayó un invencible, alguien a quien nunca se pensó perdería el buen recaudo, alguien en  quien los ex mandatarios pensaron, nunca caería en desgracia, y me refiero a Marcelo Odebrecht.

El Palacio está allí. Un gringo volvió a traicionarnos esta vez con el caso de Chincheros, y no hay oportunidad para una cuarta oportunidad. El parlamento tiene en sus manos a Vizcarra y a Zavala para responder por lo que está pasando actualmente en Perú. La vacancia de PPK está más clara que el agua de este carnaval de un febrero loco donde todo puede pasar en un Perú confundido, donde miramos a todas partes, y no sabemos quién es corrupto y quién no.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

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