AUTOSUFICIENTE

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

Yo derroté los labios peligrosos

De las muchachas de los tatuajes.

Me basta un libro, un tabaco y una KR

Para escribir y estar completo.

El sexo está a la mano

Mas solo converso con mis escritos,

Espero el amanecer para escuchar el silencio

Mientras los héroes beben

Agotados en el papel,

Una moneda fue el precio,

Yo entendí siempre de otra forma

La libertad.

La angustia me conoció bien

Y desesperado buscaba saciar

Lo que ahora para mí es una rutina.

Trenzas albinas, pelirrojas y negras

Ocultas con mis poemas

Son las otras noches

Cuando en los manicomios aún creía en la literatura.

18 años y electrochoques para ser adulto,

Unos borceguíes y varios recitales,

Y lo que ha quedado,

Un blindaje desde donde no me rindo.

¿Escuchaste mis últimas palabras

Antes de la noche de la traición?

Tú eliges de qué lado de la vida quieres estar,

Yo me quedé con las muchachas que saben hacer el amor.

¿Leíste mis primeros poemas cuando aún no era poeta?

La habitación tiene el orden de mi gobierno

Y aquí cabe todo el mundo,

Entre horas donde sé qué significa existir.

Ya vi a todos los guerreros en la última gran guerra,

Las Musas se espantan, lo sé,

Soy incapaz de decir te amo en lo largo de 10 siglos,

Sin embargo, cuida tus brazos de hielo

Mi fuego es más intenso y nunca pide permiso,

No perdono a la muchacha que duda un segundo.

No pienses que mi nombre termine en tus caderas,

Yo aún sigo buscando a la mujer que entiende

Dos cosas: los inteligentes saben cómo ganar,

Los sabios cuándo retirarse.

Ahora con mi brazo izquierdo abro espacio en mi escritorio,

Papeles y tabacos,

Mientras en el teclado te recuerdo que soy autosuficiente,

Que el tiempo me es indiferente,

Que pocas cosas necesito,

Porque aquí en este espacio

Como lo dije antes,

Cabe todo el mundo.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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