CAMARONES

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco


 

 

Nos servíamos unos suculentos chupe de camarones, plato típico de la ciudad, cuyo aroma nos abrió el apetito apenas entramos al restaurante. Vimos la carta, ya sabíamos qué íbamos a pedirnos. El mozo nos sugirió un vino para acompañarlo. ¿Perdón?, expresé, nadie le ha pedido un vino, ¿entonces un anisado? Me acomodé en el asiento y sin mostrarle importancia en tono indiferente recalqué: “no nos gustan las bebidas, hemos venido a comer no ha probar licores”, lo siento señor, entonces, qué desea para beber, tenemos también el caporal, ¿caporal?, de qué generación es usted, “caporal”, le llamamos en los ochentas Cogollo, ¿sabe qué es eso?, el mozo se encogió de hombros pidiendo disculpas una vez más, por favor, dije antes que se retirara, ese tipo de allá que está apeado a la barra es mozo también, sí, por qué, porque está mirando demasiado para mi mesa, dígale que deje de hacerlo o presentaré mi queja donde el dueño, hemos venido con nuestro dinero a pasar un momento plácido, no a ser observados por mozos que no guardan las maneras. Disculpe usted señor, él es nuevo, por favor, no se queje, ahora mismo le diré que deje de hacerlo. No, no lo haga, mande a llamar al dueño, yo mismo me quejaré ahora mismo, me ha incomodado su actitud invasora. Llame al dueño mientras prepara el chupe de camarones. Sí señor, eso haré. ¿Qué sucede con ese mozo?, no lo sé, ahora se está riendo mientras nos ve. Espera, el dueño le está hablando, mira cómo le cambia el rostro. Por qué dan trabajo a personas que no saben lo que es respeto, el respeto a la persona es el derecho a convivir en paz. Ah, sí lo conozco, acabo de recordar quién es, es un aprendiz de poeta, de esos que escriben criticando duramente el sistema, creo que no le agradas. El dueño se acercó diciendo: ¿en qué les puedo ser útiles señores?, en un detalle mínimo señor, porque primeramente se saluda y usted no nos ha dado el buenas tardes, ¿sabe qué es un buenas tardes señor?, ¡oh, sí!, lo siento, disculpe mi falta de educación, “buenas tardes señor”, buenas tardes, seré lo más breve posible, ¿sabe que cuando uno va a un restaurante a comer, desea hacerlo de manera afable para tener una buena digestión?, eh, sí, espero poder atenderlos de tal manera, pero puede usted por favor decirnos qué sucede. Usted lo sabe bien porque acaba de hablar con el señor que es mozo y perturbó nuestros ánimos apenas entramos al local, por ello no entiendo el que se haga el desentendido al momento de acercarse a nosotros. Disculpe usted, si se refiere al muchacho que se reía, ignoro la razón del por qué lo hizo, pero no volverá a pasar, ya le llamé la atención. No es suficiente, quiero que lo llame ahora mismo y que él mismo nos pida disculpas, de lo contrario, como verá, mi amigo se ha tomado la molestia de grabarlo todo con su celular, presentaremos nuestra queja en INDECOPI, porque si no lo sabe, mi amigo es abogado y sabemos qué derechos nos asisten como consumidores, porque con nuestro dinero pagamos por un servicio que queremos sea de buena calidad, naturalmente este mal momento no lo dejaremos pasar por alto, ¿debo repetirle que su mozo se acerque a pedirnos disculpas? No señor, no tiene porqué hacerlo. El dueño del local hizo un gesto y el mozo faltoso se acercó mientras nerviosamente pedía permiso entre las mesas, como si tuviera miedo a chocarse con los comensales. ¡Hágalo!, habló en tono firme el dueño al mozo. Es que, yo no he hecho nada, apenas pudo decir. Aquí está el  video, ¿quiere verlo?, el dueño insistió: ¡hágalo! Eh, pero si no ha pasado nada, yo, solo, solo los miré de casualidad mientras reía. ¿Le paga usted a sus mozos para reírse en la cara de sus comensales? No señor. ¿Tengo razón en mi reclamo?, le estoy preguntando si tengo razón en mi reclamo, le recuerdo que como es un reclamo legal lo sigo grabando. Las sienes del dueño empezaron a transpirar. Si no desea nuestros servicios, se puede retirar, finalmente dijo. Mi amigo abogado acotó: ¿está usted diciendo que nos retiremos?, ¿sabe que está faltando a la Ley y que por esto podemos entablar una demanda contra su negocio? No, no quise decir eso, disculpen por favor, me puse nervioso y me expresé mal. Volvió sobre el mozo y dijo otra vez: ¡Hágalo!, pues no lo hago dijo mientras se quitaba la corbata diciendo: ¡y me volvería a reír! Unos hombres lo tomaron de los brazos y lo detuvieron, ¿quién recomendó a este antisocial?, dijo el dueño. Los policías que lo tomaron de los brazos se dirigieron a nosotros diciendo: pueden presentar sus cargos ahora mismo “o después de almorzar”, y no necesita seguir grabando con su celular, este restaurante tiene también cámaras. Y usted faltoso, se va detenido, si algo caracteriza a nuestro restaurante

 es el buen servicio y trato, la casa invita los platos pedidos. No queremos eso, nuestro dinero pagará lo que solicitamos.

El suculento plato de chupe de camarones fue acabado hasta que le pregunté a mi amigo, ¿y de qué se reía ese aprendiz de poeta? De nada Mauricio, él es mozo, y el dinero que gane será para beber y drogarse presuntamente, lo conozco. Sabe que eres moralista, solo quiso hacerte pasar un mal rato. Haré que le hagan un examen toxicológico, las drogas permanecen en el organismo durante un mes, a ese chistoso lo harán cantar de lo lindo en la cárcel, haré que le investiguen cómo consigue esas drogas, les espera un largo proceso de investigación, le ha salido caro el hecho de haber querido incomodarte, porque veo que no lo conoces, y el sí a ti.

Nos servimos el cogollo, pagamos la cuenta, dejamos la propina, a la vez que el dueño del local se nos acercaba una y otra vez para preguntarnos sobre el trato, si el plato estaba a nuestro agrado, que si teníamos alguna sugerencia que brindar. Nos acompañó hasta la puerta de su local. Una camioneta de la policía nos esperaba, nos dirigíamos a la comisaría. El tipo era un delincuente, alguien que estaba con denuncias penales y otros procesos. Sí señor, por supuesto, colaboraremos en todo lo posible con la autoridad, “no queremos indeseables o lacras sociales”.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

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