EL DRAGÓN DE KOMODO

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

No hijo, yo nunca me quedo callado,

¿Sabes?, le digo todas sus verdades a mi jefe,

No hijo, ese pan que ahora comes,

Este pollo a la brasa con sus papitas que tanto te gustan

Significó una larga jornada donde pensé en ti,

No hijo, tu padre es alguien que cumple sus deberes,

Alguien que siempre estará a tu lado cuando más me necesites,

Tú no pasarás hambre ni soledad,

Te juro que les romperé la crisma a quien quiera hacerte daño,

No hijo, para eso estoy yo

Para que puedas ser una mejor persona que yo,

Porque te enseñaré a defenderte como yo lo hago conmigo,

No hijo, tendrás ese juguete que tanto quieres

El Dragón de komodo será tuyo,

Porque te portas bien y no haces renegar a mamá.

Todo siempre estará bien,

Porque yo te quiero mucho.

No hijo, así me aguante todas las noches después de regresar

Cuando haya enfrentado este mundo de mierda

Así me muerda la lengua como lo hago ahora

Así haya mandado a la mierda a ese jefe que solo sabe humillarme,

Así ahora no sepa cómo saco adelante a la familia,

Así esté recontra jodido y reventado,

Nada te faltará nunca,

Yo volveré a empezar cuantas veces sea necesario

Y nunca nadie podrá decir que tu padre fue un cobarde.

Es cierto, perdí el trabajo una vez más,

Pero aún tengo furia en mis manos

Esas manos que te enseñan a manejar la bicicleta,

Estas mismas manos que mañana se llenarán de cemento y arena

Porque te di mi palabra,

Tendrás tu Dragón de k

omodo,

Es Palabra de Padre.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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