ELECCIÓN

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

Me viste en el color del cielo del amanecer

Cuando la estrella aún permanecía.

No sabías cuán dorado era mi sueño

Y cuán horrible el mundo en las fábricas

Lejos de mis libros y todo lo que había escrito.

Tabaco tras tabaco yo interrogaba

Qué era renunciar entre dos pasiones

Una que se acababa,

Y otra que permanece como escribo ahora.

¿Podías apartarme del libro que aún no escribía

O de los silencios donde tu voz contrariaba todo?

El amor no podía ser noches enteras

Diferentes a lo que alguna vez propuse

Cuando percaté de la brevedad

Antes que la carne envejeciese y nada provocase

Y las canas insistiesen en el verso

En el cantar que debía ser distinto

Y que no floreció de los pasos de los obreros

De las máquinas andando

De todas las estrellas que me hicieron sentir nadie

En esas noches cuando el sexo no lo compensaba todo.

Me viste en el color del amanecer del cielo

Y te preguntabas:

¿Quién es el que descansa a esta hora

Y tiene el don de escribir lo que otros sienten

Y a este mundo no pertenece?

Y viste que la estrella permanecía allí

Y leíste una vez más mis poemas

Hasta entender cuál era el lugar del Poeta

Y cerraste el libro de los años jóvenes

Cuando aún creía que podía cambiar al mundo

Y de manera fulminante recordaste las palabras

Todas las palabras de los que fueron confundidos por inútiles.

Porque cuando cerré la puerta al salir

Para no volver más,

Yo mismo me dije:

Esta vida no quiero:

¡Qué vengan todas las ausencias,

Que al infierno lo conozco bien

Y no me gusta!

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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