APORTES DEL MATRIARCADO PARA EL FUTURO

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

Partiendo desde el Mito del hombre de las cavernas de Platón, alguna vez, los hombres de la prehistoria habitaron dentro de cavernas por carecer de los conocimientos que se requirieron, sea ingeniería o la más rudimentaria arquitectura, para lo construcción de sus primeras casas. De los aportes de los que estudiaron estos orígenes, queda el hallazgo del fuego como condición determinante para que el hombre que comía carne cruda, al ingerir la carne cocida, contribuyera en ello al desarrollo del lóbulo frontal, por la ingesta de los nutrientes que tiene la carne cocida, dando así origen al desarrollo del cerebro, el pensamiento, la razón. Estamos ya refiriéndonos al homo sapiens, el hombre sabio, el que puede razonar y en base a este razonamiento, aventurarse a conquistar lo que desconoce.

Antes de exponer el origen de la propiedad privada en relación al final del matriarcado, exposición que no me pertenece y que es propia de otros autores, entendemos que ciertos estimulantes dentro de la dieta de las personas produce un desarrollo de la inteligencia. Estos digamos, estimulantes como lo son el pescado o concentrados de pescado con un alto grado de Fósforo en sus nutrientes, hace más ágil el razonamiento, si acaso hasta el día de hoy, los estudiantes de medicina y otras carreras exigentes, cuenta con estudiantes que hacen uso de ciertas dietas, para rendir de mejor manera en las materias, cuando se trata de aprender.

Y el hombre primitivo al desarrollar su lóbulo frontal, desarrollo su capacidad de análisis y lógica, producto de la ingesta de carnes cocidas que alteraron su bioquímica y le dieron una inteligencia que les permitió sobrevivir en ese medio agreste lleno de bestias, donde está demás decir, solo contaban con rudimentarias armas y su fuerza bruta como la agilidad necesaria para aplicarla al momento de la caza.

Sin embargo, hasta antes del descubrimiento del fuego, las mujeres de estos hombres, en la era del matriarcado, al momento de tener sexo, no lo hacían con un solo hombre en específico. Esta promiscuidad permitió mantener al grupo unido, ya que los hombres que iban de caza, no solo debían conseguir los alimentos para sus mujeres, además, debían hacerlo para los niños.

Las mujeres que se quedaban en las cavernas, en el ejercicio del matriarcado, en los orígenes de la civilización, no debieron ser muy diferentes de las contemporáneas, si es que consideramos que al llegar a la pubertad o edad para concebir, el apetito sexual se manifestase y por ende, resultasen embarazadas.

Las primeras reacciones debieron ser de sorpresa, lo cual motivó estudiarse a sí mismas y querer entender cómo era la concepción, qué producía el embarazo. De estas primeras mujeres que convivían en las cavernas, provinieron los primeros conocimientos de la regla, el periodo y los días de fertilidad cuando ellas ovularan. Compartiendo así sus experiencias, llegado el momento, la mujer aprendió a conocer su periodo menstrual formando la primera sociedad que llaman, el matriarcado, sociedad que a espaldas del hombre primitivo, al cual se le necesitaba para la caza y los alimentos, se le negara la posibilidad de saber quién era el padre de esos niños que formaban parte de esa comunidad primitiva que vivía dentro de las cavernas.

Fue una sociedad que finalizó con el descubrimiento del fuego, donde el hombre primitivo empieza a pensar y usar la lógica y por ende, abandona con toda la tribu por llamarla de alguna forma, las cavernas, para construir sus propias y rudimentarias casas, dando origen a lo que llamo, la propiedad privada, donde el hombre ya no solo cazaba, sino que además, domesticó al perro para usarlo como protección de sus animales, el trabajo de la tierra donde empezó a cultivarla para obtener hortalizas y acaso unos se especializaron en el cultivo de unas y otros en otras, apareciendo el trueque y la familia, lo que llamamos, el hombre que protege a su mujer y a sus hijos, la monogamia desde donde el hombre sabe que es el padre de los niños que tienen con la mujer con quien convive y, por supuesto, el conocimiento de la mujer y su periodo, que en su momento perteneció a lo que fue el matriarcado, para dar paso a otro estadio dentro de la historia del hombre primitivo, antes de estudiar los astros y observar que éstos guardaron relación siempre con el clima, contribuyendo con ello el desarrollo de la agricultura y cierto orden donde fue necesario explicar muchas cosas, si es que acaso las primeras civilizaciones al momento de fonetizar sus conocimientos, en su primera exclamación, creyesen hallar a su hacedor, su creador, la primera palabra, la que representase su conocimiento, su aprendizaje, o en otros términos, el nombre de su Dios.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

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