POR QUÉ DECIDÍ SER AUTOSUFICIENTE

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

 

¡Toda mujer que folla, lo hace hasta con su perro! vociferó, lo miré con piedad y le dije: ¿tú esposa, la madre de tus hijos lo hace? Su reacción inmediata fue retirarse a su estudio y guardar silencio. Sentado desde el jardín, ya minutos antes había citado a Nietzsche diciendo que la mujer es sinónimo de peligro, pero si el viejo de Nietzsche nunca tuvo mujer, estimado, qué sabía él de la mujer. Calaba mi tabaco mientras entendía que la misoginia por parte de estos “amigos”, radicaba en despotricar contra la mujer, ¿la razón?, odios de generaciones anteriores, frustraciones o el hecho de no soportar que otros fueran felices.

La mujer es infiel por naturaleza. Me decía cosas que todo el mundo dice. Tú no sabes de lo que son capaces. Sí lo sé, pensé, pero decidí dejarlo decir tres palabras más. Si puede te engaña hasta con tus mejores amigos. ¿Tu mujer te ha hecho eso? El tipo se quedó frío, sin palabras, tartamudeo un momento, bueno, eh, la vida enseña, apenas pudo decir.

Esas reuniones donde el muchacho que quería hacer fortuna de la noche a la mañana, al querer afirmar su masculinidad, entre botellas de whisky y diálogos de negocios mafiosos, llevaba a su mujer para compartir con sus amigos las estafas que cometían. Ella iba en escotes pronunciados y minifaldas. Está cometiendo un error, siempre le comentaba a mi amigo, no debe llevar a su mujer a esas reuniones. El licor es traicionero. La expone entre misóginos que siendo infelices, van a destruir su relación. Ya te hablé de los musulmanes que siempre andan en grupo y nunca muestran sus mujeres. Qué hombre muestra a su mujer entre hombres beodos, exponiéndola al cortejo de algún pobre diablo.

El gordito volvió a arremeter, esta vez habló de los celos. Lo corté de inmediato. Mira estimado, entiendo que te haya ido muy mal con las mujeres y que por eso hables mal de ellas, pero pasa que tu estilo de vida solo te ha permitido  conocer a las mujeres que ceden al sexo fácilmente desde cualquier antro, entendemos bien que allí no se conoce a ninguna muchacha decente, ¿no?, porque si me vas a hablar de los celos, tienes que entender que una mujer de mentalidad madura y bien criada, algo que viene de familia, te hablo de las familias decentes, de las mujeres que ven con ese aire de superioridad a las comunes, a las que abren las piernas a cualquiera, sí, sé que es terrible, pero hay de todo, y eso lo saben bien las mujeres, desde las que caminan por la calle y saben artes marciales y ante cualquier ofensa, le rompen la cara al agresor, hasta las que solo saben provocar celos para retener a su pareja, usando todo tipo de artimañas para ello. Te hablaré de la mentalidad madura, que tanto varón como mujer, no nos preocupamos en provocar celos, eso es para los animalitos que creen que el sexo sirve para la manipulación, está bien, el sexo es riquísimo, pero tú me hablas desde tu experiencia de marocas, no de mujeres que tienen la autoestima muy elevada y te meten preso ante cualquier acoso tuyo solo por “decencia”.

Se la tiraron todos, fue lo que dijo el hombre antes de entrar a su estudio. Pero claro, cómo no se la iban a tirar si le hablaba a todo el mundo sobre su intimidad. Está bien que creas que el amor no existe o que todas son fáciles, lo cual te ha dejado en la evidencia de tener tres mujeres pero ser un reverendo cornudo. Yo te hablo de mis mujeres, pero son putas, no tengo nada qué perder, pero si estuviera casado, por más duro el momento que estuviera pasando, nunca acudiría a nadie, que para eso soy hombre, y me mordería la lengua, porque eso se llama, respetar la intimidad. Ahora entenderás mi estimado por qué soy autosuficiente y prescindo de los amigos, primero porque no bebo, no me drogo, no me gusta la violencia y, bien o mal, te aprecio, no a ti que recién te conozco y no te he puesto a prueba (dirigiéndome al diletante en el amor) pero estimado, al momento de haber hablado todo el tiempo del macho alfa, has destruido todos tus argumentos al dar a entender que tu perro se tira a tu esposa. Vi la hora en mi celular, ya estaba contra el tiempo. Debo retirarme, por supuesto que pasaré a visitarte por navidades y sé que no me extrañarás mi amigo a pesar de que recién estamos en abril, pero da que soy autosuficiente y estoy bien en soledad, dicen que la felicidad no está en lo externo sino en lo interno, quizá sea por ello que no necesite a nadie.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

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