VERSOS EXTRAÑOS PARA UN MUNDO SIN FE

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

 

¡Oh, calle oscura que no me asombras!,

¿No vi las últimas estrellas que brillaban

Opacarse entre bardos delirantes y ebrios

Incapaces de hacerle frente a un mundo

Donde su sabiduría es inútil si acaso

Como Poetas quisieron ser maestros?

En otras soledades más intensas

He pensado en los que partieron antes de tiempo

Dejando un rastro de tristeza para los que les leyeron,

Y no soportaron un par de generaciones más

Para alcanzar la sonrisa de los ganadores.

Entre los que odian y son infelices

Ignoro sus discusiones y desdichas,

Dicen que los verdaderos honores son muchas noches calmas

El silencio donde el oído oye más allá del sonido de los músculos,

Las palabras que ahora escribo,

Donde recuerdo algunos años una mente contra su mente,

Un diagnóstico y 5 internamientos en contra de mi voluntad,

Aprendizaje no elegido para ser dueño

De los misterios del ser humano.

Las calles fueron marchas violentas donde era solo yo

Negándome a ser un Kavafis, buscando el amor de una muchacha

Angustia, desesperación y soledad,

Como el conocimiento de quién soy y hasta dónde puedo llegar

Entre falsas amistades, engaños

Contra la fe, en el día de la agitación, de la Plaza tomada

Cuando el muchacho entrara desnudo a la Catedral

Luego que la ciudad expectante palpitara en mi marcha

Cuando errante en la carretera

Hacía lo que nadie nunca haría por los demás.

3 meses sin memoria y nada de rencor con mis iguales,

Dos muchachas sujetándome de las manos

Al momento de salir del estado vegetal

Para preguntarme: ¿qué ha sucedido?,

Si acaso mis ojos vieron de otra forma al mundo

Para en el retorno de la memoria

Recordar la brisa en la tolva del camión

Donde parado a las 03:00 a.m.

Desde la carreta de vuelta a Arequipa

Sentía la misma frustración de los luchadores,

De los que quisimos un mundo mejor.

¿Entonces, por qué tendría que ser un maldiciente,

Alguien que envidie y reniegue?

¿No fui feliz en todas mis razones

Hasta entender el amanecer

Desde donde entendí todos los derechos carentes

Por los cuales tuve que pelear?

¡Ah, plácido recuerdo los recuerdos

Que otros quisieron para escribir!

No sea entonces vano este poema

Si acaso he querido hablar de la libertad y el propósito

De los que somos dueños de nuestros destinos,

Y no recorrimos el mundo entero

Para saber cuál es nuestro lugar,

Adónde pertenecemos.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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