Breivik, nacionalismo y crímenes de lesa humanidad

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

Para tener una idea precisa de quién es este sórdido y macabro personaje, autor de los ataques del 22 de julio de 2011 en Noruega. Quien realizó la peor masacre cometida por una sola persona en la historia hasta ahora, con un saldo de 77 víctimas, recorreremos un poco por su biografía, ahondaremos un poco en su pasado para explicarnos qué pasa en Europa, y más precisamente en Noruega.

Anders Behring Breivik, quien se define nacionalista conservador e igualmente autodefine como cristiano luterano de la Iglesia Luterana de Noruega, fue miembro del partido derechista Fremskrittspartiet, (en noruego: partido del progreso), y Escritor (se supo que había redactado un "manifiesto" de 1.500 páginas y lo había colgado en internet antes de los ataques; ese texto, titulado 2083. A European Declaration of Independence y firmado con el seudónimo de Andrew Berwick, gira en torno a la "guerra de culturas" y en cómo puede Europa combatir su inexorable islamizacion, en palabras del propio Breivik), aseverando además que sus crímenes cometidos fueron hechos “en defensa propia” y alegar seguir un orden en contra del multicuturalismo y el rechazo a la inmigración, siguiendo el modelo de sociedades como Japón o Corea del Sur, expresando su admiración por el monoculturalismo y la denegación a aceptar refugiados.

En Twitter, Breivik citó con aprobación la frase del filósofo utilitario John Stuart Mill:

"Una persona con una creencia es igual a la fuerza de 100.000 que tienen solo intereses".

De acuerdo con su abogado, Breivik habría declarado que su acción fue "atroz" pero "necesaria", y que la había planificado durante un largo período de tiempo.

Ya anteriormente había colgado un vídeo en YouTube en que llamaba a sus seguidores a la guerra contra el marxismo y el Islam; en el vídeo aparecía empuñando un fusil automático y con un parche en el brazo que decía "Cazador de Marxistas".

Según las investigaciones policiales, es el responsable de la colocación de la bomba que explotó en el centro de Oslo el 22 de julio de 2011 y del posterior tiroteo en el islote de Utøya, que dejaron un saldo de 77 muertos.

Según los hechos Breivik se acercó al campamento juvenil del Partido Laborista en la mencionada isla, tras lo que, haciéndose pasar por un agente policial, cometió la masacre abriendo fuego contra la multitud, que él mismo se encargó de congregar a su alrededor con la excusa de ofrecerles información sobre la explosión que había tenido lugar un par de horas antes en la capital.

El Partido Laborista Noruego (en noruegoDet norske Arbeiderparti, DNA, o Arbeiderpartiet, Ap) es un partido socialdemócrata noruego, el principal partido político del país.

Vayamos ahora a repasar lo que significa Crímenes de lesa humanidad: La definición de crimen contra la humanidad o crimen de lesa humanidad recogida en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional comprende las conductas tipificadas como asesinatoexterminiodeportación o desplazamiento forzoso, encarcelación, torturaviolaciónprostitución forzada, esterilización forzada, persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos u otros definidos expresamente, desaparición forzada,secuestro o cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, siempre que dichas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

Estos actos también se denominan crímenes de lesa humanidad. Leso significa agraviado, lastimado, ofendido: de allí que crimen de lesa humanidad aluda a un crimen que, por su aberrante naturaleza, ofende, agravia, injuria a la humanidad en su conjunto.

A pesar de declararse admirador de Winston Cruchill, lo primero que se nos viene a la memoria es a otro de los personajes más aborrecidos de la historia de la humanidad quien escribiera: Mi lucha (en alemán Mein Kampf) libro escrito por Adolf Hitler, combinando elementos autobiográficos con una exposición de ideas propias de la ideología política del nacionalsocialismo.

 Hitler empleaba las tesis principales del «peligro judío», que hablaba de una conspiración judía. En el segundo capítulo, escribe sobre cómo veía a los judíos en las calles de la ciudad, y entonces se pregunta: «¿Eran aquellos alemanes?».

Hitler se presentaba a sí mismo como el Übermensch, frecuentemente traducido como «superhombre», término que empleaba Friedrich Nietzsche en sus escritos, especialmente en el libro Así habló Zaratustra.

Y mientras que El futuro de Francia y Europa, se ve en manos de un partido xenófobo, racista y antieuropeo, Sin duda es una de las lecturas posibles del fragmentado y colérico mensaje depositado en las urnas por 36 millones de citoyens (ciudadanos).

La hija del fundador del Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen, ha moderado el discurso del partido de la extrema derecha francesa. La nueva receta del Frente Nacional se resume en xenofobia, proteccionismo y regreso al franco. Son conocidas sus duras críticas a la “islamización” de Francia y ha aprovechado la crisis económica para subrayar su rechazo al euro. (Nació en Neuilly-sur-Seine hace 44 años, la misma localidad en la que se crió Nicolas Sarkozy, Marine Le Pen, la menor de las tres hijas de un político xenófobo y antisemita).

Anders Behring Breivik, encierra en sí toda una interrogante. Según los peritos en un primer informe, declararon que tenía esquizofrenia paranoide y por lo tanto era materia de impunidad,  exacerbó los ánimos de un país donde el orden establecido es riguroso. Ya en un segundo informe los peritos revelaron que Breivik era una persona lúcida e imputable, es decir, responsable por los crímenes cometidos.

El espectáculo en torno a lo acontecido por los medios de prensa noruegos, desde los que este extremista personaje se declara culpable y además a su entender, un defensor de los intereses de la Europa de ultraderecha, no deja de conmocionarnos y espectar con asombro y miedo, el cómo esa guerra de culturas a la cual alude en sus escritos, en la segunda década del siglo XXI, nos estremecen y hacen pensar en qué ocurre o pasa por la mente por parte de quienes creen que una raza es superior a la otra, o en todo caso, se vulnera el derecho a las libertades de creencias y opinión, como banderas de la Libertad por las cuales se luchó mucho hasta ser estipuladas en La Carta de Declaración de los Derechos Humanos.

¿Qué sucede entonces en una sociedad donde se supone, la ilustración como modelo económico, son referentes de la calidad de vida propias de un desarrollo envidiable desde el que creíamos, este tipo de hechos deleznables nos hagan dudar de las garantías civiles desde el primer mundo?

Las reacciones por parte de las personas ante los crímenes de Breivik no se han hecho esperar, considerando que la pena máxima  en estos casos es de 30 años según la legislación noruega. Los comentarios de rechazo y repudio nos hacen un llamado a la solidaridad y hermandad entre los seres humanos, apelando a la tolerancia y la convivencia social desde la que nos respetemos unos a otros sin  llegar a tales extremismos, desde los que reflejados en la Europa, sumida en la crisis de una moneda que afecta sus economías y solo favorece a los países nórdicos (donde se incluye a Noruega) y a Alemania, incluyendo a la desestabilizada Francia, que sigue el lineamiento según las últimas elecciones, por la inclinación hacia una ultraderecha que discrimina a los inmigrantes, problema cotidiano tanto en España como en Italia, desde donde podemos ver cómo han surgido “etnias civilizadas” que entre sí se discriminan, nos pone sobre el tapete el temor europeo a ya no ser el primer mundo, sino estar relegado a lo que China como primera potencia mundial junto a USA, en términos económicos, les devuelva aquel pasado villano desde que en la barbarie, los europeos tenían que con sus manos labrar la tierra, para ganarse el pan de cada día.

A propósito de esto, conversando con una amiga española, quien apelando al “complejo nórdico” de sentirse una princesa nórdica, fue discriminada por otra española en un metro, donde le dijo: “regresa a tu país sudaca”. Esta amiga española acaso se quedó consternada por tal expresión diciéndome: ¿entonces qué soy?

El mestizaje por ejemplo evidenciado en  España quien sometido durante 3 siglos por los árabes, y siendo los ibéricos un cruce de razas que van desde los vándalos (fundadores de Andalucía) hasta por visigodos y ostrogodos, entre otras razas europeas, no ha logrado calar en el inconsciente colectivo que el concepto de raza pura solo existe en la mentalidad anacrónica de quienes creen que solo por el color de ojos o piel, uno es superior a otro.

Nosotros mismos, en nuestra criolledad, desde el Perú, alegamos ser o bien italianos o españoles, llegando al extremo de viajar hasta la misma España para verificar en su árbol genealógico, la verificación de ser descendiente de españoles, lo cual por cierto es motivo de risa, ya que lo primero en contestar al latino sin identidad, es que el español mide 1,90 cm. en promedio, tiene ojos grises y la piel nacarada, lo cual tampoco es cierto si consideramos que España cuenta con un considerable porcentaje de personas morenas no solo de cabello, sino de piel.

Breivik nos recuerda todo esto. Los regionalismos. Nos remueve las guerras fratricidas la paranoia de que el otro es el usurpador y enemigo, y la amenaza que con el tiempo, se convierta en nuestro dominador.

Pero, ¿en realidad tiene esquizofrenia paranoide? Los peritos psiquiátricos en un segundo informe han declarado que es una persona plenamente responsable por los crímenes que ha cometido y que debe ser juzgado según la ley noruega. Crea estupor el hecho de que él mismo hubiese declarado que no está loco, y que diagnosticarlo con esquizofrenia paranoide era la peor humillación a la cual podían condenarlo. Expresamente se considera un combatiente defensor de ideas que no caben en este mundo, que se había  abierto en teoría, (eso ahora ya lo sabemos) a la diversidad, la multiculturalidad y la tolerancia, que por cierto, está ya en tela de juicio en Europa.

Si bien, sin ser simpatizante de las ideas de izquierda y considere que los métodos empleados por el comunismo para alzar la bandera de la defensa de los oprimidos han sido por igual holocáusticos, (véase un claro ejemplo de el Octubre Húngaro desde donde murieron miles de personas que no quisieron verse sometidas a la revolución Soviética, que en afanes totalitarios y expansionistas de Stalin y sus excesos actuaron según ellos, en nombre de los proletariados y la revolución) nos deja la incertidumbre de si en verdad es una utopía el hecho de que un continente como Europa por ejemplo, pueda estar unida, sin sensaciones xenófobas, desde donde la intelectualidad aporte propuestas evolutivas y no alienantes como en el caso de Breivik, quien es el claro reflejo del pensamiento nórdico ante las juventudes de izquierda y los intereses económicos que siempre han puesto en el tapete quién maneja el poder y pone las condiciones.

Breivik es el retrato del europeo del siglo XXI, un retrato tristemente célebre, de ultraderecha, fundamentalista y nacionalista, llámese conservador, y por supuesto, la medida con la cual nos estamos tratando en el mundo.

Por supuesto que no todos los europeos son así. Quizá dentro de las estadísticas Breivik sea la minoría. Quizá el hecho que se sienta que ese estar todos contra todos y no saber ya quién es uno, mezclando los sinsabores tradicionales de la historia del viejo mundo, desde donde los afanes expansionistas a lo largo de su historia solo han dejado estragos de los errores que cometemos los seres humanos, cuando llegamos al poder, y éste se convierte en motivo de placer y riqueza, como sometimiento al otro, sin considerar la opresión sometida ni la vulnerabilidad infringida, cuando se trata de respetar los derechos de uno y los demás, desde un modelo de convivencia en el que, no hay propuestas que no se salgan de la economía, desde la que el vencedor escribe la historia, y quema los libros, de la cultura sometida, para implantar la suya, nos hable de la necesidad de una nueva interpretación de las condiciones humanas, desde el seno en que éstas se originan, si consideramos que la idiosincrasia parte de la formación recibida, y el cómo ésta puede deformar la visión de las personas, hasta llenarlas de ideas que atentan, contra la Libertad.

Gracias por estar aquí.

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor.

 

 

 

 

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