Por qué los problemas de las minas en Perú

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

proyecto_minero_conga.jpg

 

Los estándares de impacto ambiental se ha incrementado últimamente, por lo tanto ahora hay mayor conciencia de salvaguardar la ecología. Y eso ha generado mayores problemas dentro de la realidad de los países que poseen minerales para ser explotados como en el caso de Perú. En Alemania por ejemplo han surgido “los partidos verdes” cuyo fin es llegar al poder, protegiendo la ecología, identificándose más con la protección de los animales y otras causas que se vinculan con la protección del planeta. En el caso de Perú, mi país, las negociaciones que se establecen al momento de dar las concesiones, tienen una naturaleza entreguista y acaso sospechosamente corrupta. No tenemos líderes que sepan hacen respetar los intereses de nuestras riquezas, y acaso en el caso de Conga, donde se ha dado la concesión a los Roque Benavidez de la Quintana, los problemas suscitados dentro de la Región de Cajamarca, donde los frente de defensa, que dicho sea de paso, liderados por el “padrecito Arana”, quien tomando como caballo de batalla, el caso de la mina a explotar de Conga, además de agitar a la población, junto con Savedra, representante del frente de defensa de la zona, quien se opone a los resultados imparciales del estudio de impacto ambiental, desde los que, no se logra llegar a un acuerdo, genera el conflicto que se dá en esa región del país, porque nuestro Presidente, Ollanta Humala, no sabe defender lo que por legitimidad nos pertenece: nuestra riqueza mineral. Se da un caso interesante con Evo Morales cuando plantea a los mineros que explotan en Bolivia otros minerales, el cómo les planteó que dicho país recibiese el 50% de utilidades, por tratarse de una relación “en sociedad” desde donde ambas partes debían verse beneficiadas por la explotación minera, poniéndoles el acuerdo de que se recibiese los beneficios en condiciones iguales. La advertencia fue clara: si no están de acuerdo, se van del país y dejo el ingreso a otras mineras para que exploten nuestros minerales. La reacción fuera de lo que se podía creer, resultó favorable para Bolivia, ya que sin que el capital privado se fuese de dicho país, acordaron lo planteado por Evo, y Bolivia salió favorecida como igual los inversores mineros. En Conga por ejemplo, solo se dan posibles alternativas de solución sin que se aseveren o garantice el cumplimiento de las negociaciones entre el Estado y los inversores. El problema está en el cómo se nos ve a nosotros los peruanos cuando se trata de inversiones privadas. El reclamo de los pobladores de Cajamarca, radica en que los Roque Benavidez de la Quintana no desean hacer excavaciones para que sean sus relaves, en donde puedan depositar los desperdicios de minerales propios de las excavaciones a tajo abierto, queriendo por lo tanto utilizar las lagunas que existen en la zona, para allí depositar los desechos propios de la explotación minera. Las negociaciones acaso siempre en la historia del Perú han sido siempre entreguistas si consideramos que si este caso se hubiera dado en USA o Europa, otra hubiese sido la postura ante la inversión privada y el cómo el líder o Presidente hubiese defendido los intereses de la riqueza de dichas naciones. El estado ha propuesto 10,000 empleos como beneficios para que se dé la explotación en dicha zona, pero casi el 90% de la población no está de acuerdo, porque ven sus derechos y dignidad atropellados por quienes a la fuerza quieren sacar la viabilidad de esta mina. Los estudios de impacto ambiental no garantizan en ninguno de los casos que se respeten las lagunas o las zonas propias de un ecosistema que se vería alterado al ser explotada la mina. ¿Qué pensar entonces, que el Perú económicamente se va a estancar? Considerando que la mayor cantidad de utilidades que cuenta el Perú parte de la inversión minera, lo cual por cierto permite un mejor desarrollo en cada región. Se estima que en el Perú hay 200 minas en vías de querer se explotadas, lo cual de manera positiva incrementaría el desarrollo económico y la calidad de vida de los peruanos. Pero no tenemos negociadores neutrales que sepan decirles a estos señores que por la fuerza del poder, ven solo sus intereses, viéndonos a nosotros los peruanos como sujetos de fácil manipulación o acaso despojados de una dignidad que tiene mucho que ver al momento de darse las negociaciones. De allí el descontento de parte del pueblo cajamarquino, al no sentirse representados por un Estado que acaso ve más por los intereses de los Roque Benavidez de la Quintana y no el clamor manipulado por Arana, Santos y Savedra. Lo que se debe negociar es si acaso las lagunas serían intangibles y los estudios de impacto ambiental afectarían a la región y su ecosistema. Las soluciones prácticas desde las que a sabiendas que en cifras estimabas, las ganancias serían de aquí a uno 4 años de 30,000 millones de dólares, nada les costaría a estos señores, invertir supongamos, 1,000 millones de dólares en hacer sus propias excavaciones para sus relaves donde podrían dejar sus desechos propios de la explotación. Es el trato dado entre los inversores mineros y el Perú, lo que afecta a Cajamarca y Conga, generando el conflicto social actual. Si acaso Ollanta mantuviera una postura neutral y defensora de los derechos en torno a nuestras riqueza, negociando de manera que el Perú como en el caso Evo, mantenga una postura no entreguista, donde las negociaciones sean justas para ambas partes, acaso el Perú crecería económicamente más, y sí podríamos explotar las 200 minas restantes, desde donde en sociedad, las concesiones dadas, beneficien a todos los peruanos, y no solo a los inversores, generando recién la política de inclusión social de la cual tanto se habla actualmente, y que nos exige negociadores que velen por nuestros intereses, sin que se atropelle los derechos de por ejemplo, los pobladores de Cajamarca.

Gracias por estar aquí

. Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor.

 

Comentar este post