¿Por qué un blog sobre la esquizofrenia?

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

A lo largo de estas semanas, los escritos constantes en torno al diagnóstico han intentado explicar parte de lo que yo entiendo por mi esquizofrenia con un claro objetivo: desestigmatizarme y así, demostrar que esta enfermedad no solo puede ser controlada sino que además, puede ser altamente manejada, otorgando al que la padece, en este caso yo, una calidad de vida desde donde, los síntomas no existen por llevar un tratamiento que compensa mi bioquímica y por tanto, me convierte en una persona tan normal como las demás personas, sin ser más ni menos, y acaso desde mi labor de Escritor, esclarezca a ésta y con mi aporte contribuya a su entendimiento y además brinde esperanzas a aquellos lectores que padeciéndola, crean que de esta enfermedad sí se puede salir y no pensar que estén condenados a un infierno del cual no podrán retornar. Si bien, en mi caso, no tuve alucinaciones auditivas ni visuales, y pude estudiar en varias carreras universitarias sean como Ingeniería Industrial, Psicología, Arquitectura, Filosofía, Literatura y Marketing y Publicidad, (sin acabar estas salvo la última), me aboqué a escribir sobre lo que los teóricos solo entienden en base a lecturas u observaciones que acaso puedan ofrecer visiones engañosas de lo que realmente siente el paciente.

El hecho de querer a través de mis escritos, dar un nuevo enfoque de la esquizofrenia exponiéndome a la incomprensión de aquellas personas que nada entienden del tema es algo que superé hace muchos años haciendo que mi soporte emocional me permitiese encarar todo tipo de crítica y por el contrario, responder con asertividad ante los prejuicios de aquellos que tienen ideas anacrónicas o decimonónicas en torno a lo que algunos definen como locura e inmediatamente asocian todo tipo de falencias mentales con el diagnóstico.

Diría que no solo falencias mentales sino además la exclusión por parte de aquellos cuya sensibilidad bordea la zopenquería o sus orientaciones sociales están marcadas por tabúes que creen han de permanecer así por siempre.

Si bien es cierto, hay pacientes que están en el abandono o la orfandad y muestran un claro ejemplo de lo que es la esquizofrenia debido a la falta de intervención por parte de el Ministerio de Salud, quien descuida la desdicha de aquellos que no cuentan con los medios económicos para poder costearse un tratamiento, desde este blog, la intención es dar otra visión a la enfermedad y así demostrar que los pacientes compensados y funcionales, (términos que no he inventado yo sino que maneja la psiquiatría y psicología) podemos desenvolvernos como todas las personas “normales”, y lo escribo entre comillas, porque desde mi aprendizaje no he conocido a persona que sea precisamente normal, considerando todos los ámbitos desde donde me he desarrollado como persona.

Tampoco considero que haga una apología de la esquizofrenia. Desde este blog lo que pretendo es abrir un espacio social que creo, corresponde a aquellos pacientes que a razón de justicia e inclusión social, estando aptos para realizar una vida tan igual que las  demás personas, y que  no se atreven a revelar que tienen esquizofrenia justamente por los prejuicios que hay en torno a esta enfermedad, que podría marginarlos en caso de que otras personas lo supiesen y desde su mentalidad consideren que este diagnóstico que acompaña a la persona lo estigmatiza, y por tanto lo excluye de todo derecho a ser tratado por igual, partiendo de prejuicios cuyo fin es desecharlos desde este blog.

Es que acaso los que son identificados como locos, se dice, deben estar encerrados en un “manicomio” y deben ser tratados como cosas y no como personas, siendo sometidos a tratamientos duros y severos desde donde los Derechos Humanos se vulneran sin que nadie de explicación sobre esto, porque se trata simplemente de “loquitos”, es decir, cosas, no personas.

Sé que esta dedicación constante de querer diariamente desde mi blog, reivindicar la condición de aquellos que siendo tratados y no contando con síntomas por años, y realizando funciones que les permite sentirse bien, acaso podría verse desmedrada la apreciación que puedan tener sobre su persona si revelasen que tiene en este caso: esquizofrenia.

No es mi intención hacer un morbo de la enfermedad.

El hecho que escriba y declare que tengo esquizofrenia no es tampoco con el fin de llamar la atención o ser leído.

El propósito es claro: desestigmatizar el diagnóstico o desestigmatizarme y aportar una nueva visión en torno a algo que padecí y que ahora superado, puedo desde mi entendimiento escribir y dar alcances sobre lo que otros pacientes sienten, desde sus conflictos interiores, sin caer en la teoría desde la que se ve erróneamente a la enfermedad.

El hecho mismo que las personas comenten que las personas que tienen esquizofrenia nunca más se recuperarán es algo totalmente impreciso o en todo caso condenatorio. Y esto parte de algunos especialistas que sin tener vocación, maltratan al paciente o lo etiquetan como loco, es decir, como una persona que no merece credibilidad y ante la ley es una cosa, no una persona.

Este tipo de injusticias que parten de saber que los que padecen la enfermedad, la pueden haber adquirido a aprehendido por haber sido víctimas de la sociedad o lo que llamamos comúnmente: chivos expiatorios de sujetos malavenidos que disfrutan con el hacer daño a quienes sin poder defenderse terminan desquiciados, revela también una reestructuración sincera por parte de la psicología y psiquiatría y el porqué del rechazo a estas disciplinas que en vez de apoyar al paciente, enseñándole cómo debe defenderse en la vida y cuáles son los derechos que asiste a la persona, lo primero que hacen es tratar de encontrar un diagnóstico y con esto, empezar un tratamiento desde el que la persona se vuelve cosa, es decir, alguien que siendo víctima de la sociedad, que acude por ayuda, termina peor del cómo empezó cuando se sentía muy confundida o necesitada de ayuda.

Este rechazo por ejemplo a las drogas que receta la psiquiatría es común porque los efectos de sedación son notorios y producen una dislalia o los estados catatónicos que imposibilita al paciente poder hablar con naturalidad o verse bien, o el caso que ciertas drogas produzcan apatía, desgano, falta de aseo o intentos de suicidio o desesperación, que curiosamente son producidas por las drogas que les suministran para que estén bien forma parte también de lo que debe cambiar en el tratamiento dado a las personas que necesitan ayuda.

Esta leyenda negra desde la que las personas se niegan a asistir al psicólogo porque se comenta que solo los locos van a estos especialistas, parte justamente de que el psicólogo observa como a un orate al paciente y si puede, en su cara le dirá que está loco, (lo digo porque esto personalmente me ha pasado), cosa que no debería ser. Desde mi opinión y experiencia, considero que la persona que atraviesa por estos estados de confusión y desesperación, siendo los ejemplos evidenciados, debería acudir en el mejor de los casos a un abogado y no a un especialista que lo va a hundir más ante digamos por ejemplo, la tortura psicológica infringida a la víctima y que no es penada en mi país, Perú.

Es que es tan fuerte la confusión de la víctima que está imposibilitada de saber qué le está ocurriendo, ante lo que la Defensoría del Pueblo en ciudades como la que radico, se evitan tener este tipo de casos en su defensa, porque es muy engorroso y tedioso condenar a toda una comunidad que a manera de Fuente Ovejuna dirá o negará todo hecho que haya vulnerado los derechos de la persona en cuestión o víctima.

Sumando todo esto, la víctima es diagnosticada y considerada como loca, siendo sometida a un tratamiento desde el que deberá cargar consigo misma el peso del diagnóstico.

Por eso, al momento de escribir sobre la esquizofrenia, no solo parto de mi experiencia personal sino de lo que estimo, debería servir como alcance para aquellos que abocados a tratar a las víctimas, encuentren mecanismos de recuperación de los pacientes en vez de etiquetarlos inmediatamente de locos, que de eso ya tiene bastante la víctima dentro de la sociedad.

La necesidad de que el diagnosticado como en mi caso, pueda vivir declarando públicamente que tiene esquizofrenia no es la de figurar o atraer la atención. Desde este blog lo que intento día a día es quitar el estigma o prejuicio alguno sobre esta enfermedad que vista por los especialistas de Salud Mental, deberá dar otras nociones de la esquizofrenia, y esto no debería partir de los mismos pacientes sino de los mismos especialistas que en avanzada, en vez de estar etiquetando a sus pacientes, declaren públicamente que la esquizofrenia es una enfermedad altamente manejable desde la que el paciente tratado con medicamentos idóneos, no está “loco” (y lo reitero entre comillas) si es que acaso quieran algunos hacer una apología de la locura o un elogio, cosa que es personal y no me compete. El hecho mismo que el paciente esté estable por largos años y no tenga ninguno de los síntomas con  los cuales aprendió la esquizofrenia, siendo considerado como paciente compensado y funcional dentro de la historia clínica, debería ser motivo para que los especialistas den el alcance de sus logros a la comunidad para así evitar estos prejuicios que hacen que el paciente o víctima sea visto con la crítica respectiva de quienes haciendo sorna  o burla de las personas, etiqueten a quien padece de esquizofrenia como “loco”, siendo esto responsabilidad de los que siendo especialistas, no dicen a la comunidad que la enfermedad cuando es tratada, el paciente ya no tiene los síntomas y acaso es tan normal como aquel que le dice que está loco, (qué contradicción si nos preguntamos quién es el loco, el que humilla y etiqueta, o el que siendo víctima de la sociedad no trasgrede ninguna norma social).

Creo que no escribo en bano y además creo que hablo desde el lado de los que no pueden expresarse porque sus temores de hacer público su diagnóstico saben les generará críticas por parte de personas que a mi entender, son las que necesitan más ayuda profesional que los pacientes.

Hace falta una revisión total desde las bases de la psiquiatría y psicología en torno a la divulgación de lo que significa ser compensado y funcional como pacientes, y esta divulgación debe ser pública y partir justamente de los especialistas y no de los pacientes como en mi caso, que hago de este blog, el motivo de mi desestigmatización, cuyo fin es demostrar que soy tan normal como los demás, ni más ni menos, que padecí un diagnóstico que frustró parte de mis sueños, pero que estoy vivo, feliz de estar en este mundo, realizando nuevas metas, comprometido con  mi literatura, abocado a aquello que forma parte de mi razón de ser, con una actitud resiliente y positiva, y con el suficiente soporte emocional como para escribir desde mi blog, el porqué  debe ser vista de otra forma, la esquizofrenia.

Gracias por estar aquí.

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor.

 

 

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Odalys 12/26/2014 04:17

Es interesante lo k dices pero como es k te diagnosticaron si no padecias delirios o alucinaciones? Realmente k sentias? Es interesante tu caso y me interesa saber. Gracias