CUANDO ESTÉS EN MEDIO DE TODAS LAS ENCRUCIJADAS

Publicado en por Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos hemos escrito una historia aparte,

Las páginas en blanco siempre fueron para los ociosos

El talento está al alcance de todos

Pero la palabra que sostiene un verso

Pocas veces es logrado.

¿Has sentido la plenitud de lo que escribes

Mientras abrazas tus ideales y te das cuenta que eso es la vida?

Todos perseguimos los mejores momentos

Para saber de qué estamos hechos,

Si acaso fuera ese tu poema, está bien, eso es bueno,

Algún  día se entenderá

por qué luchaste tanto,

Cuando lleguen de golpe los años y tengas algo qué decir

Al joven que ha divisado a lo lejos su bandera

Y está dudando cuando no encuentra las palabras

Para dar cara su derrota, antes de saber de la gloria.

No me digas entonces que nunca perseguiste la gloria,

Que aspiraste a una vida mediocre

Donde la cobardía te alejó de la muerte

Cuando era necesario alzar la voz y ser un hombre.

Todos hemos escrito una historia aparte

Esas páginas en blanco que tanto temen los señoritos

Jamás supieron de las manos destrozadas que sangraron en las fábricas

Que dejaron de ser sentidas a más de 4,100 m de altura bajo el constante granizo

Cuando había que alzar una picota.

¿Estuviste los días cuando la ciudad estaba levantada

Y en esos minutos cruciales supiste qué eran los libros que leíste?

Ah, la palabra que te define y te explica totalmente,

La que solo tú conoces y guardas en silencio

La que perfora con su peso un libro de 1,000 páginas

Y que te hizo entender que la soledad en el mundo no te pudo vencer,

Ah, la palabra que otros quisieron convertir en canción

Sin que pudieran entender lo que agitaba a tu corazón,

¿Buscamos todos lo mismo para existir?

¿Quién me puede decir a esta hora que no buscó lo magnífico?

¿Quién puede negar que lo cambiaría todo por ser tan solo un día grande?

No, no, no hay afán mayor hasta en el hombre más insignificante

De saberse trascendente en eso que el hombre llama: historia.

¿Qué entonces hemos procurado para nuestro estar?

¿Cuántos pueden decir a esta hora: ¡yo estuve vivo en plenitud!?

Que no se elige el verso inmarcesible

La bandera que debas sostener con tus brazos

O el libro que te arranque las vivencias

Son todas las voces, somos todos, desde el que va anónimo por las calles

Hasta el que perdió la vida en pleno grito de justicia,

Para recordar que solo somos eso: testigos de lo que no quisimos vivir,

Resistencia sentida en el nudo de la garganta

Cuando corajudo dijiste ¡basta!,

Cuando resuelto supiste de los días cuando no se duda

Cuando el miedo no existe, cuando la muerte carece de importancia,

¡Cuando por fin te has alcanzado sin que acaso te vanaglories en ello!

Cuando el llamado te haya elevado a tal envergadura

Cuando seas, todas las voces,

¡Cuando estés en medio, de todas las encrucijadas!

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

 

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