HASTA DONDE LLEGUEN LOS OJOS
Dónde termina el mundo
Dijo el hombre de piel descalzos
Cuando descubrió el mar
Y comprendió el saber de los brujos
De todo lo que era desconocido
Antes de sentir miedo y tentación.
Pensó que el comercio no era un pretexto
Para encontrar nuevas rutas en el mundo.
Las banderas ondearían donde nadie antes estuvo.
Y el hombre sintió en su pecho el amor
Y encantado, sus ojos se llenaron de otras emociones.
Pensó en monstruos y quimeras,
En otras interpretaciones para el mundo plano
En el desafío a lo establecido
Entre tribunales y herejías.
¿Podría el hombre alcanzar otra verdad para su historia?
¿Qué firmamento gobernaba en esas noches fulgurantes
Cuando el lenguaje del mar tras sus hechizos lo quiso suyo?
¿Había algo más allá de lo inconmensurable?
Las naves estaban llenas de vigorosos hombres
Sedientos de hazañas y glorias.
Se querían saber hombres en medio de lo desconocido,
Y así, alguien en un amanecer de locura
Siguió el impulso de los vientos
La renuncia a los peregrinajes montados en elefantes o caballos.
Entonces, ¿no es normal que el hombre sienta miedo
Antes de saber de lo que es capaz de lograr?
Porque así fue el mar y el hombre
Antes de estar en el centro mismo de éste
Donde alrededor no había tierra firme
Solo angustiosos minutos en la espera
De grandes quimeras, monstruos invencibles.
Fue así la leyenda del hombre del mar
Cuando ante lo desconocido se enfrentó
En contra de toda opinión.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
