DESPUÉS DE LA PREMONICIÓN

Ayer el mundo eran todos mis sueños
No sabía cómo sería mi vida,
Los amigos que encontraría
Las mujeres que me amarían,
La mujer que aún no he amado
Los libros que en el avanzar escribí
Sin darme cuenta, en mi afán de querer escribir.
Me llené de historias, de mundo
De hazañas y derrotas
De todo lo que debía decir:
Una condena que no debí pagar
Muchos ideales a los cuales abrazar
La bandera que alcé siempre
Las canciones que feliz canté
Las canciones que me acompañaron cuando lloré solo
Los cielos nocturnos que aún no conozco
El poema que aún no me retrata del todo
La novela donde el mundo sea descubierto
La totalidad que soy ahora
Los retornos felices
Las despedidas donde mi corazón palpitaba
Las horas que se fueron sin poder retenerlas
El Sol que fue mi aliado en mis días tristes
La Luna que nunca me abandonó
Los libros que leí y que hasta ahora en mi memoria me acompañan
Un verso donde fui enteramente libre para el mundo
Un poemario donde fui el mejor
Una novela donde fui el peor.
Fue así sin haber llegado a la mitad del camino,
Como los labios de las muchachas que me esperan
Con la ansiedad oliendo a primaveras
Hasta donde deba llegar,
Hasta donde llegue mi voluntad,
Como lo he propuesto.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco