¿Dónde?
Dónde queda ese beso cuya eternidad jamás imaginé.
Por dónde debo caminar cuando la noche es oscura y estoy solo en el camino.
Qué café caliente me esperará cuando retorne de un largo viaje sobre la mesa
Cuando sienta todo el peso tras mis pasos y el desaliento
Me comunique con otros días donde tú estabas
Y me otorgabas una dulce soledad.
Qué libro deberé cerrar para no ver la luna que descubrí en tus ojos
Cuando me sonreías en esas noches
Llenas de ilusiones, cuando no le temíamos a los inviernos
Y nuestros pulsos se aceleraban cuando nos pensábamos
O en un abrazo, todo se resumía a ti y a mí.
Queda atrás la callecita que ya no es así
Donde nuestros silencios hablaban más intensamente que un millón te quieros.
Estos borrones en mis cuadernos
Que han atrapado esos instantes que nunca se fueron
O esta hora en la que siento algo que he perdido definitivamente
O mis ojos viendo a través de una canción
Que solo habla de ti
Haciéndome sentir inmenso el mundo
Porque es fácil preguntar calle por calle
Tocando puerta por puerta
Por ti
Pero no es fácil volver atrás
Para preguntarte
En qué momento tuvimos que apartarnos
Para que yo no sea el muchacho conociste
Y tú, la damisela que creía lo podía todo.
Hacia dónde deberá irse esta historia
Que persevero en re escribir
Para la memoria de nadie
Que se diluye en almanaques que nos han robado
Desde la última vez
Cuando atrapado en el sortilegio de tu amor
Rechacé a todas las mujeres
Por ser preso de tus embrujos.
Qué línea constante es el destino
Que se bifurca en la voz del que canta hasta el amanecer
Evocando la única vez que amó
Y que desgarra la paciencia de los que muerden la almohada
Cuando la noche llega
Y los dedos recorren la foto de la niña de ojos verdes
Cuyo color se ha perdido
Como el poema que no logro terminar
Para que me explique
Qué simbología hay detrás de un libro de mil páginas
Que evocara a todas las palabras que quise decir
Para que no te fueras.
Y si retornase por otras ciudades
Para sentir la pasión de otros labios
Juveniles y delicados
¿No me mentiría como a esta hora en que solo tú estás en mis pensamientos?
Qué ira me insta a romper todo intento de volver a empezar
Si a mi vera
Prefiero el plato frío sobre la mesa
A los reniegos de una mujer que no querría.
Porque por otro lado estuviste siempre
Como yo anduve
Tratando de recordar tu piel desde las hojas de las flores
Evocando en el cantar de las aguas del mar
Tu voz que fue la caricia cuando más solo me sentí
Y al mirar el cielo estrellado
Sentí la impotencia de no saberte
Ni saber qué lágrimas la vida te arrancaba
O cómo en la hora crucial
Seguramente dejaste de soñarme
Para arañar los copos de algodón que nuestros pies
En los otros días
Cuando no sabíamos de las matemáticas de la vida
De estos desórdenes donde no hay salida
Cuando nadie llama a la puerta
Y el corazón ya no late esperando
Tras la serenidad del reloj
Cuya marcha antes agitada
En el desespero de tu ausencia
Fueron todos mis dibujos que te adivinaban día a día
Cuando fueron los tiempos de la distancia
De la promesa
De lo inexacto que es el devenir
De lo violento que es un golpe lleno de heridas
O el grito que asusta a Dios.
Y he varado en este océano donde ya no estás
Sentado en una orilla donde largo es mi aliento
Un verbo extenso que quiere librarse de ti
Página tras página
Tratando de encontrar un por qué…
Gracias por estar aquí.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor.