AUTOSUFICIENTE

Yo derroté los labios peligrosos
De las muchachas de los tatuajes.
Me basta un libro, un tabaco y una KR
Para escribir y estar completo.
El sexo está a la mano
Mas solo converso con mis escritos,
Espero el amanecer para escuchar el silencio
Mientras los héroes beben
Agotados en el papel,
Una moneda fue el precio,
Yo entendí siempre de otra forma
La libertad.
La angustia me conoció bien
Y desesperado buscaba saciar
Lo que ahora para mí es una rutina.
Trenzas albinas, pelirrojas y negras
Ocultas con mis poemas
Son las otras noches
Cuando en los manicomios aún creía en la literatura.
18 años y electrochoques para ser adulto,
Unos borceguíes y varios recitales,
Y lo que ha quedado,
Un blindaje desde donde no me rindo.
¿Escuchaste mis últimas palabras
Antes de la noche de la traición?
Tú eliges de qué lado de la vida quieres estar,
Yo me quedé con las muchachas que saben hacer el amor.
¿Leíste mis primeros poemas cuando aún no era poeta?
La habitación tiene el orden de mi gobierno
Y aquí cabe todo el mundo,
Entre horas donde sé qué significa existir.
Ya vi a todos los guerreros en la última gran guerra,
Las Musas se espantan, lo sé,
Soy incapaz de decir te amo en lo largo de 10 siglos,
Sin embargo, cuida tus brazos de hielo
Mi fuego es más intenso y nunca pide permiso,
No perdono a la muchacha que duda un segundo.
No pienses que mi nombre termine en tus caderas,
Yo aún sigo buscando a la mujer que entiende
Dos cosas: los inteligentes saben cómo ganar,
Los sabios cuándo retirarse.
Ahora con mi brazo izquierdo abro espacio en mi escritorio,
Papeles y tabacos,
Mientras en el teclado te recuerdo que soy autosuficiente,
Que el tiempo me es indiferente,
Que pocas cosas necesito,
Porque aquí en este espacio
Como lo dije antes,
Cabe todo el mundo.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco