ANTÍPODAS

Porque preguntaste por mí
Después de haber llorado tanto,
Después de haber aprendido a soportar la soledad.
Porque me soñaste hace mucho tiempo
Y quisiste conocer el aroma de mi piel,
El sabor de mis labios,
Mis ojos descansando en tu mirada.
Porque quisiste saber qué es la felicidad
Y en cada hombre fue, un desengaño, una desilusión,
Como un volver a empezar
Que te entregó noches de frío y tristeza,
Hasta antes de entender la naturaleza de la paciencia,
Del sereno silencio donde los pensamientos hablan
Esas madrugadas destinadas a mi sabiduría,
En el amor,
En todo lo que escribí,
En todo lo que he propuesto
En todo lo que has soñado,
Desde nuestras inevitables ignorancias,
Cuando no nos sabíamos,
Cuando el mundo eran pasos firmes en solitario,
Y las ciudades fiesta donde cada quien bailó solo.
Porque preguntaste a la estrella del verano,
¿Cómo se llega a saber plenamente qué es la vida?
¿Dónde está el corazón hecho solo de pasión?
Y preguntaste, antes que la estrella se detuviera,
Antes que te anunciara mi llegada,
Antes que nos descubriera.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco