EL CINTURÓN DE ORIÓN

Me aseguré hasta después de muerto
De ser embalsamado y enterrado en colosales edificaciones.
Miles de hombres en muchas generaciones me sirvieron,
Así fue mi poder ante la ignorancia de todos,
Me aseguré que se pintaran en mi grandiosa tumba
Escenas de lo que fue mi poder.
Ah, el vigor de los esclavos era propio de su concupiscencia,
¿No suben los hombres de las montañas
Diariamente en escarpada
Lo que el músculo lleno de vida
Del sexo se alimenta?
Y sé cómo son las leyendas en todas partes
Y puedo asegurar que coincidirán por miles de años más.
¡Le aterra al hombre cuando sus hijos preguntan el por qué!
¿Cómo puede el hombre explicarlo todo menos su existir?
Yo he existido y así lo he demostrado,
Para aquellos que se rompan la cabeza
Y otra razón quieran dar a mis conocimientos.
Esta es mi sabiduría que permanece en el tiempo,
Y me sé muerto de aquí a miles de años
Más no podrán moverme,
Si acaso me estudien y especulen muchas cosas.
Soy yo el de las pirámides,
El que aprendió del arte de las políticas y las mentiras
Y larga es mi vida,
A pesar que me sé muerto.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco